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Básquet de Liga caliente De tiros libre, tiempos extra y... Enrique Montesinos SANTIAGO DE CUBA.— Orientales y Centrales comenzaron sus dos primeros partidos "al descuido", como si de verdad se sintieran ya clasificados para el play-off de la IX Liga Superior de Baloncesto, pero la lucha fue tan tensa en los finales que aconteció algo inusual: en ambos fue necesaria una prórroga de cinco minutos para decidir. En realidad, con el segundo choque, el lunes, Centrales (16-7) se convirtió en el primer finalista asegurado por los números, al quedarle cuatro juegos por celebrar y tener cuatro de ventaja sobre Capitalinos (11-11) y la serie particular a su favor. El campeón Orientales (12-7) vio cómo le igualaban la serie bilateral a cuatro victorias, en peligro de ser barrido y perderla 4-5, situándose "en baja" ante el mismo equipo contra el que debe defender su título en el play-off, dando por descontado que podrán vencer la suficiente cantidad de veces en sus 6 partidos pendientes con Occidentales (3-17). Se observa con ojo crítico la cantidad de tiros libres que se fallan en los partidos de Liga, cuando es la única acción del baloncesto en la que no hay oponente y todo depende de la destreza alcanzada a lo largo de los años de ejercitación. Si de partidos reñidos se trata, la importancia de los tiros libres es mayor, porque muchas veces deciden. El domingo sucedió y el lunes fueron dos lances desde la línea, por parte de Karel Ruiz, los que pusieron la diferencia en 4 puntos y virtualmente definieron el triunfo de Centrales. También en los partidos tensos los árbitros no pueden tener indecisiones, aunque se equivoquen —que está entre lo posible—, porque quedarse en blanco resulta peor. El tiempo extra del lunes tuvo que ver con una duda. Orientales estaba delante por 85-83 cuando la bola salió del terrreno "de forma oscura" a 5 segundos del final. Aunque ninguno de los tres árbitros viera —que es bien difícil— hay que "cantar" lo más rápido posible, que no exista la inseguridad, porque eso caldea los ánimos de jugadores y público y generalmente acarrea situaciones extremas. Al coincidir con un tiempo solicitado, no fue hasta que el mismo terminó cuando se decretó un salto entre dos, en el círculo cercano al cesto de ataque de los Lobos. Un tanto anonadados por creerse perjudicados, los Halcones cometieron el error de no cuidar su aro con efectividad y soportaron la canasta del empate y el tiempo extra en el que sucumbirían. Ya en la extensión, cuando Liván Rodríguez se molestó mucho por un golpe recibido en la boca y tuvo que ser agarrado para protegerlo (fue el oriental Bonny quien lo hizo), creándose adicionalmente una especie de conato en el terreno entre ambos equipos —aunque sin agresiones llegadas a ejecutar—, también se demoró la decisión de castigo sobre Liván, quien además había pateado de rabia una silla. Es verdad que los silbantes trataron de frenar el juego rudo, sobre todo cerca del cesto, al extremo de que salieron por cinco faltas Brunet, Matos y Haití, de Centrales, junto a Henry, Vaillant y Elías, de Orientales. Recordar también que los entrenadores y su cuerpo auxiliar tienen la obligación, en primer lugar, de evitar que sus pupilos cometan actos antideportivos al calor del juego. Los numeritos principales del lunes fueron así: Centrales 96 (23-19-22-21/11), Silvestre y Haití 19, Ferrer 16, Castas 10, Matos 8. Orientales 90 (16-28-22-19/5), Elías 27, Simón 17, Bonny y Vaillant 13, Núñez 8. Centrales abrumó con su dominio rebotero (42 por 25), pero fue patético en los tiros libres, con 56 por ciento. Sin embargo, Orientales estuvo fatídico en algo más importante, los tiros a corta distancia, con apenas 40% (27 de 68). |
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