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Tres libros de testigos excepcionales Antonio Paneque Brizuela Autores de excepcionalidad por su nivel testimonial en los acontecimientos que narran, imprimieron a estos tres libros que ahora pone en mano de sus lectores la editora Verde Olivo un valor añadido a su calidad intrínseca como textos de fidelidad factual. Se trata de Belarmino Castilla Más con Imborrables recuerdos, Memorias del Comandante Aníbal, Asela de los Santos Tamayo en Visión de Futuro, y José Quevedo Pérez mediante su Madrugada infernal, volúmenes presentados en el Museo de la Revolución. Es el de Belarmino (Santiago de Cuba, 1934) un libro surgido "de reflexiones y recuerdos de situaciones de la vida de luchas —afirma su autor— que me tocó vivir como a otros jóvenes de mi tiempo, inmersos en el proceso revolucionario por la liberación de la patria". Protagonista como muchos, pero con el toque vivencial de sus cargos en la epopeya, Castilla recoge diferentes facetas del proceso, como son el movimiento estudiantil, la lucha clandestina dentro del Movimiento 26 de Julio contra el régimen batistiano y la guerra de liberación ejecutada por el Ejército Rebelde. Otra panorámica que tiene parecidos escenarios épicos la ofrece Visión de futuro, texto que habla de la educación de maestros, de escuelas y de combatientes, "de la vida de aquella gente preocupada porque sus hijos aprendieran y por hacerlo ellos". "De cómo este empeño fue tomando auge en territorios guerrilleros en tan solo nueve meses, diría Asela (Santiago de Cuba, 1930), les corresponde decirlo y recordarlo a algunos de los protagonistas, para que así quede en la historia de la educación este pedacito que apuntó hacia lo que sería más tarde una de las obras más hermosas y humanas de la Revolución Cubana: la educación para todos". Madrugada infernal, por último, hace un buen uso del suspenso para describir hechos llenos de dramatismo vividos por los protagonistas encabezados por Quevedo (La Habana, 1925) en las playas del este de La Habana, durante inundaciones en junio de 1982, a causa del ciclón Alberto. Siniestro que provocó la pérdida de dos familiares cercanos al autor, lesiones graves a él mismo y al resto de la familia, la destrucción de su vivienda y la desaparición de la mayor parte de sus bienes, sus valores principales están en su alcance vivencial, narrado con fuerza dramática. Y también en la dimensión colectiva y humana de aquellos hechos. |
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