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Legislación de emergencia para evitar la clonación humana en el Reino Unido LONDRES, 22 de noviembre (PL). — El ministro británico de Salud, Alan Milburn, emitió una legislación de emergencia que prohibe la reproducción a través de la clonación humana en un intento de cerrar una polémica judicial.Según la nueva regulación, aquellos que implanten en el útero de una mujer un embrión humano que haya sido creado de otra forma que no sea con técnicas de fertilización podrían cumplir una pena de 10 años de privación de libertad. El denominado Proyecto de Ley de Clonación Reproductora Humana deberá someterse en las próximas horas a criterio de la Cámara de los Comunes, informaron medios locales. Los debates comenzaron la pasada semana, cuando el Tribunal Supremo aseguró que las leyes actuales no prohibían explícitamente la clonación para la reproducción humana, lo que significaba que la Dirección de Embriología Humana no tendría el poder para regular este método. Tras este criterio, el medico italiano Severino Antinori, criticado por la comunidad internacional por sus intentos de clonación humana, reveló sus planes de trasladarse a Reino Unido para materializar sus propósitos. Según fuentes sanitarias, la Industria de Biotecnología de esa nación, la más grande de Europa, recibió la decisión judicial con agrado, ya que esta brecha en las leyes amenaza la posición de liderazgo en la investigación con células madre. Denominadas así a las que tienen la capacidad de reproducirse y convertirse en todo tipo de tejidos, las células madre son las que integran los embriones humanos o fetos, y que también se encuentran en la médula ósea y la piel de los individuos ya adultos. Precisamente esta posibilidad de generar células especializadas proporciona nuevas expectativas a la medicina contemporánea en tanto ofrece nuevos tratamientos para casos de Alzheimer, Parkinson, lesiones medulares y cerebrales, quemaduras, diabetes, osteoporosis, artritis reumatoide y quien sabe cuántas enfermedades.Células madre insertadas en el músculo cardíaco de un paciente que ha sufrido un grave infarto de miocardio, por ejemplo, podrían recomponer el corazón y evitar el deterioro de la función de este órgano y, posteriormente, la insuficiencia cardiaca. Según consideraciones, el nuevo entorno induce a estas células a formar tejido cardíaco nuevo, con músculos y vasos sanguíneos indistinguibles de los normales. La problemática radica en que las células madres que contiene la médula ósea (abundante en todos los huesos alargados, como el fémur) y la piel son escasas y difíciles de aislar, aunque de hecho ya son varios centros investigativo que han tenido éxito al respecto. La fuente más eficaz de estas células seria entonces los embriones de pocos días (fetos), tanto en ratones como en humanos, y aquí empieza el problema: el mundo se opone a la destrucción de una vida para continuar otra. Los embriones que se utilizarían para estos fines son de alrededor de cuatro semanas, que es cuando comienzan a formarse los primeros. |
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