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Posible rival: Dominicana Ya estamos en la "muerte súbita" Sigfredo Barros TAIPEI.—Un triunfo peleado en los dos primeros tercios del choque ante un equipo Holanda, tan bueno o mejor que el que nos venció en Sydney, colocó al equipo Cuba en la segunda fase de este torneo, la temida "muerte súbita", donde cuatro conjuntos le dirán adiós, de golpe y porrazo, a sus aspiraciones en el XXXIV Campeonato Mundial de Béisbol.
El cuadrangular de Antonio Pacheco, su segundo del torneo, sacó definitivamente del partido a los campeones europeos, quienes salieron dispuestos a ganar, pues la derrota los condenó virtualmente al cuarto puesto del grupo —su última salida es ante Japón—, y, por tanto, se verían obligados a enfrentar al ganador del controvertido grupo A, donde cuatro conjuntos ya clasificaron, pero todavía el orden está por decidir. Aspectos positivos y negativos hubo en el choque ante los holandeses. Entre los primeros están la rápida sustitución de Maels por Lazo cuando el espirituano seguía dando muestras de descontrol (tres pelotazos y un boleto, además de dos jits consecutivos en el quinto capítulo) y la entrada de Contreras para trabajar dos entradas y estirar el brazo. A la ofensiva, los 10 jits conectados aumentaron el total a 64 en seis partidos, un buen promedio en un Mundial de pitcheo. Entre los aspectos negativos es obligado mencionar lo sucedido en la primera entrada. Si se comienza jugando agresivamente —el intento de robo de Luis Ulacia—, no es posible después que Yobal Dueñas toque la bola, siendo el tercer bate en la alineación. Fue su propia inspiración, dijo Higinio Vélez instantes despues de finalizado el partido. Tampoco se concibe que un jugador experimentado, como ya lo es Ariel Pestano, salga como un bólido hacia el home con un roletazo de Yasser que no pasó del infield. Y, a la defensa, a los holandeses le salió de maravillas el bateo y corrido con Adriana, simplemente porque Germán se fue a cubrir la segunda al salir Milliard, bateador derecho, cuando lo indicado era que Pacheco fuera a cubrir la almohadilla. En definitiva, Cuba sumó un triunfo más y la cuenta llegará seguramente a seis versus Rusia, un conjunto que superó a Filipinas por la mínima, 7-6, y que cayó ante Panamá, 10-3. La ubicación definitiva en el grupo sería el segundo puesto, pues Japón finaliza ante Holanda y, aunque pierda, algo improbable, nos ganó el juego particular. La incógnita es el grupo que juega en Kaohsiung y Chia Yi, pues al término de la sexta jornada, taipeianos y sudcoreanos iban abrazados con 5-1 y decidían entre ellos el campeón de esa llave. Estados Unidos finalizará con 5-2, pues su partido ante Francia aparenta ser de puro trámite, al igual que los quisqueyanos, virtuales vencedores ante la inexperta Sudáfrica. Habría que ir a las carreras anotadas entre los tres que finalicen empatados en los puestos 2-3-4. Si gana Taipei, Sudcorea sería cuarto, mientras los norteamericanos ocuparían el segundo puesto y los dominicanos terceros, pues los norteños sacan ventaja por su holgado triunfo de 11-0 ante los sudcoreanos (vencedores de los dominicanos 4-0). De vencer Sudcorea, Taipei de China ocuparía la cuarta posicion y se batiría con los nipones —con el consiguiente desaliento de sus parciales—, y Estados Unidos sería de nuevo el segundo. Por tanto, Dominicana "se pinta" como el rival de la selección cubana en cuartos de finales y habría que pensar si se utiliza a Contreras, pues en los dos últimos partidos ante Sudcorea y Taipei, los discípulos del mentor Alex Tavares han marcado una sola carrera. Norge Vera, un lanzador que aquí se ha comportado a gran altura, pudiera ser la selección. Para ese choque se espera que Omar Linares entre en la alineación, pero si no es así, el pinero Michel Enríquez merece ser ubicado en un puesto de mayor responsabilidad, pues sigue pegándole bien a la bola. Y al cierre el equipo cubano tuvo que ir hasta el octavo capítulo para poder noquear a Rusia 11-1, con ofensiva de 19 jits, destacándose Michel Enríquez (5-3 y 4 empujadas), Antonio Pacheco (5-4) y Luis Ulacia (4-3), con lo cual llegó a 600 de average para defender su aspiración de terminar como líder de los bateadores del certamen, título que al concluir el choque poseía, pero restaban otros partidos por celebrar. |
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