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Caracoles para la radio Yaimara González Gastelúa En la vigésimo tercera edición del Concurso Caracol, de la UNEAC, la radio, en particular, se alzó con un total de 18 galardones, muchos de los cuales pertenecen a emisoras provinciales, advirtiéndonos de la buena materia prima que habita en ellas, donde casi todo el trabajo se hace sin la ayuda de los sofisticados recursos que poseen algunas de las estaciones de la capital. En dirección de programa musical, la obra de Radio Güines titulada Una historia para ser cantada, de Amaury Flores González, obtuvo el Caracol por su programa dedicado a la música coral en Cuba. Proveniente de Radio Jaruco, el programa documental de Francisco Martínez Chao, Los desmochadores logró el triunfo en dicho género. Fueron también galardonados, de Radio Ciudad, Lupe María Romero Alonso y René Espí, directores del programa variado La esquina de Lupa y Chucho. Muchos trabajos acapararon más de un reconocimiento, tal es el caso de Ambición sangrienta, la cual obtuvo una mención por la dirección de obra de ficción seriada (Eduardo Nuevo), además de dos premios, el primero por guión de obra (Luis David Díaz Cuervo) y el segundo, por el diseño sonoro (Edgar Dávila Ramos) en esta misma categoría. En cuanto a la obra de ficción no seriada (cuento), Alberto Luberta Martínez, resultó ganador por su presencia en La máscara de la muerte roja, en las categorías de dirección y guión. En esta misma línea de programas no seriados, el diseño sonoro de la obra titulada A corazón abierto logró el triunfo para Edgar René Dávila Ramos. Por otra parte, el jurado entregó un premio especial a Caridad Martínez por la dirección de obra de ficción no seriada (teatro), bajo el nombre de El aire y un poco de brisa, siendo este mismo trabajo seleccionado por el jurado para el premio por su guión, elaborado por Esther Suárez Durán. Loly Moreira, directora de Sin cuentos para soñar, se llevó consigo un Caracol por la mejor dirección de obra de ficción no seriada (teatro), su creación posee también el mérito del diseño sonoro a cargo de Nancy Cabrera y el guión con premio especial a Cary Cruz Balmaseda, compartido con Carmen María Acosta de Armas por El Lobo, el bosque y el hombre nuevo. Pablo Verbitsky Plotkin por su serie Elpidio Valdés, acaparó premio en el género de Dirección de obras para niños y jóvenes. En este mismo grupo, Carmen Solar Montalvo se adueñó de un premio especial por su obra El valiente Fridolín. Por último, el lauro para el
guión de obra para niñas, niños y jóvenes recayó en Nersys Felipe
Herrera por De una viejita te cuento. En cuanto a diseño sonoro en
esta misma especialidad el Caracol lo obtuvo Edgar Dávila Ramos con Las
famosas aventuras de Don Quijote de la Mancha. |
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