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Túnel de La Habana En fase de puesta en marcha
sistema Integra a todas las redes tecnológicas instaladas. Actualmente funcionan de manera aislada. Los tubos de la vía se caracterizan por su alta resistencia a las vibraciones producidas por el peso Emilio del Barrio Menéndez El sistema de gestión técnica centralizada, que posibilita la integración en un todo altamente automatizado de las redes tecnológicas instaladas en el túnel de la bahía de La Habana se encuentra en fase de puesta en marcha y se espera tenerlo a punto en breve plazo. Es bueno señalar que las redes fundamentales —alimentación eléctrica, alumbrado interno, ventilación, bombeo y señalización— así como las de apoyo —circuito de televisión, comunicaciones...—, en estos momentos funcionan, aunque de forma independiente.
En el bloque técnico ubicado en la Avenida del Puerto se ubica el puesto de mando centralizado, desde donde mediante computadoras y otros ingenios tecnológicos, se supervisa y controla todo el funcionamiento automático del conjunto de redes del túnel. La integración en un conjunto permitirá enlazarlas a todas en una computadora, desde la cual se supervisará y controlará el funcionamiento del túnel lo cual repercute en un mayor nivel de seguridad para el tránsito, de fluidez de tráfico y de la integridad de la instalación ante contingencias de diversos tipos. De acuerdo con lo informado por el ingeniero Marco Tulio Vega, especialista del Centro Nacional de Vialidad, del MITRANS, las redes tecnológicas, así como el sistema de gestión centralizada se ubican entre los más modernos empleados en el mundo en esta especialidad. Cada una de ellas por separado o unidas bajo un control único, son de alta fiabilidad y están diseñadas para asumir un nivel mucho mayor de tráfico que el actual, que es de entre 30 000 y 35 000 vehículos diarios como promedio y para responder con eficacia a cualquier contingencia, como inundaciones, incendios... En cuanto a la resistencia del túnel en su integralidad y de las cajas de los tubos en específico ante peso y vibraciones, el especialista de manera rotunda afirmó: "lo que puede resistir es enorme." "Por ejemplo, dijo, para cualquier obra, los cálculos se realizan a partir del peso de la estructura en relación con el que soportará. La adecuada para cualquiera de ellas debe ser de siete a uno, es decir la que soporta debe ser seis veces más pesada. "Atendiendo a esa relación, puedo decir que el peso de las cajas del túnel, sus lastres y la columna de agua de 22 metros de altura que lo cubren reportan una relación de 300 a uno. Y el vehículo de mayor peso que hoy tiene el paso permitido por el túnel es el Metrobús, conocido como Camello, el cual cargado a tope solo trasmite 15 t por eje. Por tanto, ni ese, ni otro móvil muchísimo más pesado perjudican en lo más mínimo a la estructura del paso bajo la entrada de la bahía de La Habana." Un dato interesante que
resalta la necesidad de esta vía: para acceder desde el centro de la
capital a su parte Este, de no existir el túnel, los costos de las
transportaciones fueran 15 veces superiores. |
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