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Explorador de oídos Viaje al caracol humano ORFILIO PELAEZ En contraste con el corazón, el oído no ha recibido el ardoroso culto de los poetas de todos los tiempos, ni ha desatado tantas magia e inspiración entre los autores de obras musicales, escritores y pintores.
El trabajo de la doctora María Cecilia Pérez en el campo de las investigaciones audiométricas ha sido reconocido a nivel internacional. Sin embargo posee suficientes atributos y talante para ser considerado por igual. Nuestro órgano de la audición jamás descansa, pues ruidos y sonidos lo estimulan a cada momento del día o la noche. Encima de eso, es capaz de distinguir más de 300 mil tonalidades diferentes y registrar todas las ondas sonoras con vibraciones de hasta 20 mil veces por segundo, para luego enviarlas en forma de impulsos nerviosos hacia el cerebro, donde son procesados e interpretados. También bajo su égida trabajan unas 40 mil células nerviosas, casi un millón de minúsculos pelos en incesante movimiento lo custodian de intrusos y es clave en el desarrollo del lenguaje y el mantenimiento del equilibrio. DEL NEURONICA AL AUDIX Teniendo en cuenta las dificultades que para el normal aprendizaje del habla y otros trastornos de tipo psicológico suele generar la sordera, Cuba inició en la década del 80 del recién finalizado siglo XX un programa nacional para la detección temprana de pérdidas auditivas en niños, cuyo soporte tecnológico descansó en el equipo Neurónica, diseñado por especialistas de la entonces dirección de Neurociencias del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC).
Durante varios años ese noble proyecto se fue extendiendo a la mayoría de las provincias del país a través de la Red Nacional de Laboratorios de Neurofisiología Clínica y si bien contribuyó a rescatar del silencio a cientos de muchachos, existía la limitante de que una pequeña parte de los nacidos con problemas auditivos no podían ser identificados con el sistema existente. Tras el frenazo que sufrió este programa por los tiempos más difíciles del período especial, un pequeño grupo de investigadores del Centro de Neurociencias de Cuba asimiló una idea sugerida por el profesor canadiense Terence Picton y combinando talento con informática y electrónica, desarrollaron una verdadera "joya" para estudios audiométricos. Lo nombraron Audix y tiene la particularidad de realizar el estudio automatizado de los llamados potenciales evocados con una novedosa técnica electrofisiológica, que le permite detectar desde las edades más tempranas y de forma totalmente objetiva las pérdidas auditivas, además de identificar y caracterizar el tipo de sordera. MAS ALLA DEL PESQUISAJE Para la doctora en Ciencias Médicas María Cecilia Pérez Abalo, jefa del departamento de Fonoaudiología del Centro de Neurociencias de Cuba y una suerte de madre del Audix, el equipo abre nuevos caminos en la rehabilitación de estos niños, porque "nos brinda los datos sobre cuál es el nivel real de audición, cuánto perdió y cuánto le queda, y a partir de ahí perfeccionar entonces los tratamientos y ajustar las prótesis, con suficiente antelación a la edad escolar". Así, comenta María Cecilia, los especialistas pueden trabajar con el niño sordo para enseñarlo a hablar dentro de las edades en que se adquiere esa habilidad, y corregir los defectos en aquellos casos con posibilidad de resolverse por vía quirúrgica, como es la no existencia del conducto auditivo, sin olvidar la parte emocional y psicológica del asunto. Según la investigadora, a nivel mundial entre 1 y 3 de cada mil nacidos vivos tienen una pérdida auditiva severa bilateral, mientras si se trata de defectos leves o moderados, la incidencia es de 1 a 3 por cada cien. Entre las principales causas de sordera parcial o total se mencionan los antecedentes familiares, enfermedades virales contraídas por la madre durante el embarazo, la ingestión de fármacos ototóxicos durante ese mismo período, y una vez que el niño nace, las malformaciones craneofaciales, los traumas en el parto, infecciones severas como la meningoencefalitis, el bajo peso y la falta de oxígeno, por mencionar algunas. Los equipos Audix ya están instalados en doce provincias del país como parte de la Red Nacional de Laboratorios de Neurofisiología Clínica, y es propósito del MINSAP revitalizar este programa de pesquisaje masivo de trastornos hipoacúsicos en niños, del cual Cuba fue pionero a nivel mundial. En el XVII Simposio Bianual del Grupo Internacional de Estudios de Electroaudiometría (IERASG), celebrado recientemente en Vancouver, Canadá, los resultados expuestos por el Centro de Neurociencias fueron reconocidos en la persona de la doctora María Cecilia, quien se convirtió en la segunda mujer del orbe en pertenecer al Consejo del IERASG y la primera de América Latina Merecido premio a quien
siempre transmite con su mirada la señal de esperanza que toda madre y
padre de niño hipoacúsico espera con ansiedad, mientras un maravilloso
engendro de la tecnología explora y registra cada frecuencia salida de
los oídos de su pequeño hijo. |
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