WASHINGTON, 7 de octubre.—La segunda
oleada de ataques con misiles de crucero sobre Kandahar, considerado el
principal reducto de los talibanes, fue mucho más intensa que la primera,
según informaciones de la cadena de televisión CNN. La oleada de ataques
proseguirán durante al menos cinco horas más, informaron fuentes del
Pentágono cuando se inició este nuevo ataque.
En las embestidas participan los
bombarderos de largo alcance B-2 que volaron desde una base en el estado
de Misuri y los bombarderos B-52 y B-1 estacionados en la isla británica
de Diego García en el Océano Indico, consigna un despacho de la agencia
EFE..
Un corresponsal de la cadena de televisión
norteamericana en el este de Afganistán confirmó que la ciudad de
Kandahar era objeto de una nueva oleada "más intensa" que la
primera, que también afectó a la capital, Kabul. Las agencias coinciden
en señalar que se trata de despejar el camino para una intervención de
tropas terrestres.
La primera ola de ataques fue lanzada poco
después de las 16:00 GMT, las 20:30 de la noche del domingo en Kabul. Se
cree que como siguiente paso habrá operaciones con cazabombarderos, que
emplean bombas guiadas por láser.
El primer ministro británico, Anthony
Blair, anunció que submarinos de la Marina británica participaron en el
lanzamiento de los misiles.
Los misiles de crucero más utilizados son
los Tomahawk, que EEUU usó con frecuencia durante la guerra del Golfo
Pérsico y en un ataque anterior en Afganistán y Sudán en 1998 después
de los atentados terroristas contra las embajadas de Kenia y Tanzania.
Cada misil Tomakawk cuesta más de un
millón de dólares, según la agencia española.
La ofensiva contra el Talibán comenzó
luego que Estados Unidos rechazó tácitamente la última oferta del
régimen afgano para enjuiciar al señalado como principal responsable de
los atentados del 11 de septiembre, Osama Bin Laden, en Afganistán bajo
normas islámicas.
El primer objetivo de esta ofensiva es
destruir toda la defensa antiaérea de los talibanes, con lo cual se
debilitaría una respuesta militar del régimen de Kabul, según analistas
citados por CNN.
El presidente de Estados Unidos, George W.
Bush —dice un despacho de Notimex—sostuvo en un mensaje a la nación
que la ofensiva incluyó la participación de fuerzas de Estados Unidos y
Reino Unido, pero aludió en general a la existencia de una coalición
mundial antiterrorista.
Además del Reino Unido, que participa en
el ataque contra Afganistán con bases y buques, Francia, Alemania y
Australia toman parte del inicio de la ofensiva militar.
Entretanto, la agencia DPA, informa que
entre las primeras reacciones desde Afganistán se halla la trasmisión de
un video donde Osama bin Laden dijo que "comenzó la Guerra Santa en
contra de judíos y cristianos". La grabación fue emitida esta noche
por la televisión árabe saudí Al Yazira poco después de que Estados
Unidos empezara a atacar a Afganistán.
Mientras, en Londres, el padre de la
periodista británica Yvonnve Ridley, detenida en Afganistán y que iba a
ser puesta en libertad el lunes a las autoridades británicas en la
frontera con Pakistán, afirmó este domingo que "teme por la
vida" de su hija después del inicio de las represalias de Estados
Unidos y Gran Bretaña.
"Era la noticia que temíamos",
declaró Allan Ridley desde West Pelton (noreste de Inglaterra) después
del anuncio del inicio de los ataques.
En París, el presidente Jacques Chirac
anunció en una intervención televisada que las fuerzas francesas
participarán en las acciones militares llevadas a cabo contra el régimen
talibán, según un despacho de AFP.
Reuters, por su parte, señaló que el
presidente George W. Bush dijo que la represalia preludiaba una campaña
"sostenida, global e inflexible" contra el terrorismo. Instó a
los estadounidenses y a sus aliados a ser pacientes, diciendo que no se
trata de una guerra que se ganará con celeridad.
En Pakistán, el embajador del Talibán
ante Islamabad calificó el ataque como "acción terrrorista" y
aseguró que los afganos "lucharán hasta el último aliento"
para repeler lo que dijo era una agresión de Estados Unidos contra un
país independiente, mientras el primer ministro Anthony Blair dijo que
fuerzas británicas también participaron en el ataque.
La CNN en otro de sus reportes aseguró que
los residentes estaban huyendo de Kandahar y agregó que Jalalabad, en el
este afgano, también había sido atacada.
Testigos dijeron que escucharon destellos y
estruendos de las explosiones sobre la capital afgana. La electricidad se
interrumpió casi de inmediato, aunque no quedó en claro si era resultado
del ataque o de una medida de precaución.