 Reconoce
Powell que EE.UU. recibió señales
de los ataques, pero no pudieron impedirlos
Sauditas se sienten perseguidos en Occidente. Siguen las dudas sobre el
papel de Bin Laden. Bush en New York
El secretario de Estado norteamericano,
Colin Powell, hizo su "mea culpa" en una entrevista concedida al
Washington Post, en la que afirmó que la Administración norteamericana
había recibido "muchas señales" de que los terroristas
preparaban ataques contra Estados Unidos, pero no pudieron impedirlos,
reporta la agencia ANSA.
Las agencias de inteligencia
norteamericanas y las embajadas del país en todo el mundo no lograron
reunir información suficiente para impedir los atentados del 11 de
septiembre contra Nueva York y Washington.
Las señales, dice en la entrevista Powell,
se remontan al último verano.
"Había multiplicidad de indicios en
el sentido de que alguien estaba preparando algo, que algo estaba por
ocurrir", subraya la agencia italiana.
Pero Estados Unidos no logró nunca tener
"informaciones precisas para advertir sobre lo que estaba por ocurrir
verdaderamente".
En la entrevista, Powell señaló, además,
que Estados Unidos está dando aún los primeros pasos para obtener la
colaboración de otros países en la coalición global contra el terrorismo y citó el caso de Arabia Saudita, que no se comprometió aún
públicamente a conceder las propias bases a las fuerzas norteamericanas
movilizadas en el conflicto.
En cuanto a las pruebas que relacionan los
ataques del 11 de septiembre con Osama bin Laden y su red terrorista Al Qaida, Powell dijo que "todas las huellas" conducen a esa pista,
a pesar de que "no se trata de pruebas que puedan utilizarse en los
tribunales".
A los aliados, Estados Unidos les
proporcionó "buenas informaciones" que relacionan a Bin Laden
con los secuestros de aviones, dijo Powell.
Sauditas se sienten perseguidos en
Occidente
Entretanto, los ciudadanos sauditas han comenzado a
sentirse perseguidos tras desatarse lo que perciben como un incremento de
los sentimientos antiárabes en Estados Unidos durante las investigaciones
para ubicar a los cómplices de los devastadores atentados del 11 de
septiembre, afirma hoy desde Ryad la agencia inglesa de noticias Reuters.
Numerosos sauditas que se encontraban en
Estados Unidos han regresado a Arabia Saudita, entre ellos los 24 miembros
de la familia de Osama bin Laden, el principal
sospechoso de ser el autor intelectual de los ataques, destaca el despacho.
"Estoy muy preocupado por mis dos
hijos que estudian en Estados Unidos y estoy pensando seriamente en
traerlos de vuelta", dijo un empresario.
Unos 4 000 sauditas, en su mayoría
estudiantes, viven en Estados Unidos.
Los periódicos, que generalmente reflejan
la opinión del gobierno del conservador reino, han lamentado que
numerosos sauditas hayan sido interrogados por la Oficina Federal de
Investigaciones (FBI), y que se haya desatado en Estados Unidos una serie
de delitos motivados por el odio contra personas del Oriente Medio.
"El acoso de sauditas, árabes y
musulmanes inocentes es inaceptable, como lo son las acusaciones sin base(...), las reacciones contra árabes o musulmanes no sirven a los intereses
de nadie, excepto de aquellos que desean arruinar las buenas relaciones
entre las naciones", dijo miércoles el diario Al-Nadwah en un
editorial, según Reuters.
"No hay una sola explicación o
justificación racional para la campaña de los medios de prensa
occidentales contra el reino de Arabia Saudita", dijo un editorial
del diario Okaz.
"Esas falsas campañas de los medios
de prensa nunca mancharán el limpio historial del reino, que está
dedicado a la paz, la justicia y la coexistencia (pacífica)",
agregó el diario.
Funcionarios del gobierno encuentran
difícil aceptar que los sauditas puedan haber estado involucrados en los
atentados.
"Creo que encontraremos que pocos
sauditas participaron. Creo que hay muchos documentos falsificados",
dijo a Reuters un funcionario de alto rango.
Dudas sobre el papel de Bin Laden
Muchos sauditas también observan con
escepticismo que Bin Laden haya sido el autor intelectual
de los atentados que dejaron casi 6 000 personas muertas o desaparecidas
en Nueva York y Washington.
"Aunque nadie duda que Bin Laden
estimula ese tipo de ataque, pocos creen que él personalmente planeó el
suceso, y muchos sospechan que está siendo señalado por los
estadounidenses como un conveniente chivo expiatorio", dijo un
funcionario de un estado del Golfo, radicado en Riyad.
Fuentes diplomáticas indicaron el
miércoles que se esperaba que funcionarios estadounidenses mostraran
evidencias contra Bin Laden esta semana, a fin de impulsar el apoyo
regional para capturar al hombre más buscado del mundo y sus cómplices.
Se dice que la FBI ha estado interrogando
personas dentro del propio reino, en una situación sin precedentes.
El ministro del Interior, el príncipe
Nayef, prometió el martes proteger a la familia de Bin Laden, después de
que un hombre sospechoso de ser hermano de Osama fue arrestado en Turquía
la semana pasada.
"Ellos tienen todos los derechos y
responsabilidades como todos los sauditas y no deben ser culpados por la
desviación en la conducta de uno de ellos.
No aceptamos eso", dijo el alto funcionario.
La familia de Bin Laden, que tiene grandes
negocios en la construcción, se alejó de Osama hace varios años,
después de que el gobierno saudita lo despojó de la ciudadanía por sus
actividades contra la familia real.
Los familiares de Bin Laden mantienen
discreción y evitan a la prensa.
La guerra no resuelve conflictos afirman
obispos y cardenales
Por otro lado, reporta desde el Vaticano la agencia italiana
ANSA, los obispos no ponen en discusión el
primado del Papa, definido también hoy un "don de Dios", pero
aumentan los prelados que piden una colegialidad más concreta, o sea el
ejercicio común del poder.
Los obispos y cardenales reunidos en el
Sínodo de Roma manifestaron también preocupación por la situación
internacional tras los atentados del 11 de septiembre contra Nueva York y
Washington.
"El diálogo y las negociaciones son
más importantes que nunca para evitar una guerra y construir la paz
mundial", comentó al respecto el cardenal Claudio Hummes, de San
Pablo, Brasil.
"La guerra constituye siempre la peor
manera de resolver los conflictos.
A pesar de que la autodefensa es legítima
y quizás necesaria para los individuos, los grupos y los pueblos, no se
debe transformar en una guerra y jamás se debe usar la violencia contra
inocentes", añadió Hummes.
"La guerra —reiteró el cardenal
brasileño— trae sólo muerte, destrucción, dolor y retraso".
Manifestaciones en el Cairo contra EE.UU.
Centenares de estudiantes egipcios se
manifestaron hoy en el campus de la Universidad de El Cairo en protesta
por las "agresiones israelíes" contra los palestinos, y la
"parcialidad" de EE.UU. a favor del Estado judío, afirma un
despacho de la agencia española EFE fechado en la capital de Egipto.
"La victoria de Alá está muy
cerca", "Con nuestro dinero matáis a nuestros hijos", se
leía en algunos de los carteles que llevaban los manifestantes, que
también quemaron las banderas de Israel y Estados Unidos, según
testigos.
Las fuerzas de seguridad egipcias cercaron
las puertas de la universidad para impedir que los manifestantes salieran
a las calles, aunque no han intervenido para dispersarlos.
En el mundo árabe se acusa a EE.UU. de ser
parcial a favor de Israel, especialmente desde que comenzó la Intifada (levantamiento) palestina en Gaza y Cisjordania,
subraya EFE.
Tras los atentados del 11 de septiembre
pasado en EE.UU., Egipto reforzó las medidas de seguridad cerca de las
embajadas estadounidense e israelí, así como las universidades,
especialmente la de El Cairo, cercana a la sede de la misión diplomática
israelí.
Bush en New York
Mientras, el presidente George W. Bush
visita hoy Nueva York por segunda vez desde el atentado del 11 de
setiembre contra el World Trade Center, para encontrarse con hombres de
negocios y relanzar así la dañada economía neoyorquina.
Bush —quien tenía programados otros
encuentros— se reunió con 30 representantes del
mundo de los negocios en un edificio Federal de Manhattan, cerca de la
"zona cero" donde cientos de socorristas siguen trabajando en
las ruinas de las torres gemelas.
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