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pequeña pantalla
Negra espiritual
PEDRO DE LA HOZ
El último domingo Roberto
Chorens rompió en Bravo la
tiranía de ver y escuchar a los mismos de siempre. Por muy buenos que
sean Domingo, Carreras y Pavarotti, y nos estimule el enervante recuerdo
de la Callas, muchas son las grandes voces que en este cruce de milenios
pueblan la escena lírica mundial y que desde aquí nos las merecemos.
Alguien siempre nos echará en cara las dificultades para la obtención de
materiales de primera mano, aptos para ser difundidos por la pantalla
doméstica, mas en verdad cuando se busca, se encuentra, siempre que la
pesquisa esté animada por la responsabilidad que deben asumir los
comunicadores con la más auténtica diversidad cultural.
La
Graves junto a Andrea Boccelli, cuando este debutó en un escenario de
ópera en Estados Unidos.
Bravo
nos trajo a Denyce Graves, una mezzosoprano norteamericana dotada tanto
para la ópera como el lied y la canción popular, en un concierto que no
por ser limitado en tema y atmósfera —la Navidad en el escenario de la
Catedral de Washington— dejó de ofrecer aristas rutilantes y grávidas.
A la belleza de su timbre y la extensión vocal, la Graves une musicalidad
y un agudo sentido de la fidelidad estilística en cada interpretación.
Heredera de la tradición gospel que aprendió en la escuela
musical auspiciada por Duke Ellington para el encauzamiento vocacional de
la comunidad afronorteamericana, y de la cual hizo gala al hacerse
acompañar en sendos spirituals por el coro de esa fundación, la
Graves es capaz de penetrar hondamente en las modulaciones del Ave
María, de Bach-Gounod, que debería ser entre nosotros tan celebrado
como el de Schubert, y de expresar, con limpieza y sencillez, un
villancico del folclor andino.
Algo mucho más importante se
atisbó en el concierto: un ecumenismo musical de alcance multiétnico,
que derribó las falsas barreras de lo culto y lo popular. Fue solamente
eso, un atisbo. Empresa de todavía más calado en esa ruta es la
experiencia de Lambarena, un proyecto que urge difundir aquí: Bach y
Africa entremezclados sin jerarquías subordinantes. Quede esta
incitación en manos de nuestros radiodifusores más despiertos.
A los datos aportados por
Chorens sobre la Graves, debo añadir que ha actuado en múltiples papeles
operáticos bajo las órdenes de Riccardo Chailly, Myung-Whun Chang y
Zubin Mehta, entre otros célebres conductores, seleccionada para acometer
las grandes obras sinfónico-vocales de Mahler, Verdi y Handel, solicitada
para actuar en La Scala, el Metropolitan, el Covent Garden, La Fenice y
Montecarlo (aquí ganó el Grand Prix Lirique que se otorga cada tres
años), e invitada para hacer dúos con Sting, Paul Simon y Tina Turner.
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