Duras críticas en Bolivia a Gobierno y militares por muerte de campesino

LA PAZ, 28 de septiembre (PL).—La muerte de un campesino por disparos de tropas en la región central de Bolivia desencadenó en las últimas horas duras recriminaciones contra el gobierno y los uniformados.

Tanto el líder de los cultivadores de hoja de coca de la zona, Evo Morales, como la Federación de Trabajadores de la Prensa condenaron duramente lo ocurrido y responsabilizaron al Ejecutivo de la muerte del cocalero Ramon Pérez.

El agricultor murió ayer en un incidente entre campesinos y fuerzas combinadas del Ejército y la Policía en la zona de Loma Alta, cuando los primeros cercaban un campamento militar concentrados para impedir que los uniformados salieran a continuar un plan oficial de erradicación de cocales.

El coronel Hernán Capirolo, jefe de la fuerza conjunta, sostuvo que los civiles intentaban tomar la instalación, una de las cuatro bases asediadas por las concentraciones de cocaleros, quienes alegan que su acción es pacífica.

Sin embargo, un grupo de periodistas presentes en el lugar aseguran que la tropa lanzó gases lacrimógenos y un soldado disparó sobre ellos cuando se acercaban al campamento tras identificarse como reporteros, y en el tiroteo cayó muerto Pérez.

La Federación de Trabajadores de la Prensa dijo que en realidad fue una emboscada contra los reporteros, quienes resultaron ilesos al tirarse al suelo u ocultarse en la maleza, y demandó al Gobierno garantías para la labor informativa.

El diputado Evo Morales responsabilizó de la muerte al presidente Jorge Quiroga y a su gabinete y lo acusó de manejar un discurso dual, pues proclama la tregua social y reprime con balas la protesta de los productores de coca.

"Tenía la esperanza de que un presidente civil sea diferente a un presidente militar y dictador, pero nos mata de hambre y a balazos", dijo en alusión al hecho de que Quiroga reemplazó con un discurso renovador a Hugo Bánzer.

 

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