Mesa Redonda Informativa

El imperio utiliza el dolor para incitar a la venganza

Mario Jorge Muñoz

ARNALDO SANTOS   

Los preparativos de Libertad Duradera, como nombró Washington a la nueva operación de castigo imperial por los atentados del pasado 11 de septiembre, así como la repercusión internacional del inminente conflicto bélico, centraron los análisis de la Mesa Redonda Informativa de este miércoles.

Refiriéndose a los acontecimientos de los últimos días, Randy Alonso, moderador del panel, reflexionó que la violencia está siendo utilizada para imponer modelos políticos, económicos y culturales, en los que unos pocos dominan los destinos de la humanidad.

Advirtió que se avecina una nueva etapa de violencia bajo el impulso de venganza del imperio, que ha usado el dolor de sus ciudadanos como escudo protector de su ira para organizar un ataque de incalculables dimensiones contra uno de los países más pobres del planeta.

Analizando las características del posible conflicto, llamó la atención sobre las opiniones de analistas y altos jefes militares de diferentes países, quienes coinciden en que sería un error el uso de la infantería en un ataque contra Afganistán, por lo que reiteraron que lo más práctico sería la aplicación de incursiones comando.

En tal sentido, el colega Lázaro Barredo recordó que no pocos medios de prensa reflejan la opinión de expertos, los cuales consideran que las tropas especiales norteamericanas no están suficientemente preparadas para entrar en un posible conflicto.

Señaló que a raíz de los atentados se ha desatado una nueva ola de oportunismo y que en esa coalición de aliados se comienzan a reportar contradicciones. Dijo que no resultaría extraño que las fuerzas vivas en la guerra las pusieran otras naciones y no precisamente Estados Unidos.

Consideró que la actual emergencia nacional antiterrorista servirá de justificación para el enfrentamiento contra los grupos antiglobalización —cada día con más fuerza a nivel internacional— y los movimientos progresistas en Norteamérica y también en el resto del mundo.

"No es una guerra contra el terrorismo, es una lucha contra los enemigos de Estados Unidos", reflexionó un periodista del diario británico The Independent, en un análisis sobre la respuesta norteamericana ante los últimos sucesos.

Entretanto, un reporte de CNN recuerda que Afganistán, el posible blanco de Washington, es uno de los países más pobres del mundo; casi el país entero está muriendo de inanición.

Eduardo Dimas, comentarista de la Televisión Cubana, se refirió a la influencia regional y religiosa del reciente rompimiento de las relaciones diplomáticas de Arabia Saudita con Afganistán y las posibles implicaciones si acepta brindar sus bases a las fuerzas estadounidenses.

Reinaldo Taladrid, periodista de la Televisión Cubana, subrayó que en medio del actual caos económico provocado por los atentados, las industrias del complejo militar industrial norteamericano han salido como los grandes ganadores.

Significó que ante las perspectivas de un conflicto bélico crecerá la demanda de armamentos, por lo que se reanimará la economía de ese sector y el Pentágono necesitará más dinero para hacer esta guerra.

Arleen Rodríguez Derivet, editora de la revista Tricontinental, informó que hasta el momento son 287 los cadáveres rescatados y alcanza la cifra de 6 347 el número de desaparecidos.

Hizo énfasis en los problemas de depresión y de estado de ansiedad que se vienen registrando entre la población, provocados por los propios hechos, aunque no pocos analistas consideran al sensacionalismo de las emisoras locales que continuamente repiten las trágicas imágenes de los últimos días, además de las incitaciones a la guerra.

Rogelio Polanco, director de Juventud Rebelde, destacó la repercusión en un artículo titulado Entre los cubanos de Miami, el terrorismo es una historia conocida, del diario Washington Post, de una conferencia efectuada el pasado sábado en esa ciudad del sur de la Florida, en la que se discutió sobre el terrorismo de Estados Unidos contra Cuba.

Señaló que en el debate participaron representantes de varias organizaciones de la comunidad cubana en Norteamérica y de grupos en ese país que se oponen a la política de bloqueo y de agresión de Washington hacia la Isla.

En la conferencia se discutió no solo el tema del terrorismo hacia Cuba, sino también la llamada ley antiterrorista que pretende aprobar próximamente el Congreso y sus implicaciones.

Según el artículo, los participantes en la conferencia del sábado manifestaron que personas de su comunidad seguían estando a favor de las tácticas violentas. En el análisis se leyó una larga lista de atentados terroristas realizados contra Cuba.

Afirmamos que el terrorismo no es bueno para unos y es malo para otros, dijo Max Lesnik, un periodista de origen cubano radicado en esa ciudad del sur de la Florida. El combate contra el terrorismo debe comenzar en Miami, aquí mismo, no tienen que ir a Afganistán para encontrar terroristas, manifestaron en la conferencia.

Rodríguez Derivet comentó cómo a pesar de las incitaciones a la guerra se está registrando un aumento de los sentimientos antibelicistas y de la aparición de un movimiento por la paz en Estados Unidos.

Dijo que se reportan en diferentes estados marchas a favor de la paz y que la iniciativa, en su mayoría, la están teniendo los movimientos en defensa de los derechos civiles y los estudiantes universitarios.

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