cuando a principios de los años 90 se decidió a trabajar alrededor de estos ejemplares.
Excavaciones arqueológicas realizadas indican que ese perro sin pelo que con más frecuencia vemos es natural de México. Su nombre es Xoloitzcuintle
—significa perro paje, que sigue a su amo muy de cerca—, y el origen de su existencia se remonta a más de 7 000 años, precisa Luis.
Según reseña el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo al llegar los conquistadores españoles a América, encontraron esas criaturas:
En tierra firme, en poder de los indios caribeños... hay unos perrillos pequeños..., algunos pelones, y son mudos, porque nunca ladran, gruñen, ni aúllan...
De la etapa precolombina, los historiadores refieren que el emperador Moctezuma llegó a poseer más de 100 ejemplares desnudos, cada uno de ellos con un mozo para su cuidado.
El Xoloitzcuintle es un perro atractivo que tiene como característica principal la ausencia total, o casi total de pelo, con una piel suave y tersa. Su cuerpo es bien proporcionado, de pecho ancho, lomo fuerte y musculoso, costillar amplio, cola y miembros extensos. En cuanto a su dimensión es ligeramente más largo que alto.
Se trata de un perro de temperamento silencioso y tranquilo, alegre, alerta e inteligente. Buen guardián, desconfiado ante los extraños y excelente compañero. La gama de colores varía del negro, gris rojizo al bronce o rubio, en ocasiones con manchas.
DE PASO POR EL CLUB CUBANO
El esfuerzo que dirige Luis ya cumple ocho años, pero todavía puede considerarse en los inicios; muchas son las enseñanzas por trasmitir en aras de lograr una cultura cinológica en la población cubana.
Estos perros existen en nuestro país desde hace más de 400 años
—explica el presidente del Club que agrupa más de 100 ejemplares—; se piensa que fueron introducidos gracias al comercio de barcos mercantes entre los puertos de México y La Habana.
Muchos desconocen que el Xoloitzcuintle es un perro de raza, avalado por la Federación Cinológica Internacional
—añade. Precisamente una de nuestras tareas es rescatar los muchos ejemplares que andan por las calles
—se calculan cientos— para hacerles el examen de tipicidad e incorporarlos al Club si cumplen con los estándares de ese grupo.
El trabajo genético persigue no mezclar las razas para lograr un ejemplar de clase que se ajuste lo más posible a los parámetros ideales
—señala Wilmer Morejón, médico veterinario, diplomado en Salud y Crianza Canina, quien en los últimos tiempos trabaja asociado al Club.
El especialista plantea que existe una creencia proveniente de las comunidades que conformaron los pueblos mesoamericanos acerca de una temperatura superior en estos animales. Esta idea
—opina— tal vez nació de la sensación que las personas tienen cuando con la palma de la mano tocan el lomo del perro y sienten calor. Sin embargo, entre los entendidos hay consenso de que esa impresión sería la misma que tendríamos si pudiéramos palpar la piel de un ejemplar de cualquier raza que tiene pelaje.
Sobre la bondad de los perros desnudos para aliviar el asma, el reumatismo y los cólicos menstruales en contacto piel-piel con las personas, cual si fuera una bolsa de agua caliente, el veterinario considera que se trata de un mito, o al menos no está probado científicamente, aunque sí reconoce que por el hecho de no poseer pelaje, el Xoloitzcuintle se convierte en un excelente aliado de los asmáticos, al no ser causante de alergias. Tal desnudez impide, además, la proliferación de hongos, pulgas y ectoparásitos.
Una característica genética de la raza es que al cruzar dos ejemplares sin pelo no siempre los descendientes serán ejemplares desnudos y podrán presentar pocas cantidades de pelo en la cabeza, las patas y la cola. La explicación de por qué este singular perro nace sin pelaje se debe a que la raza es portadora de un gen dominante recesivo, el cual causa una displasia dérmica, apunta Wilmer.
Otro rasgo distintivo de los perros desnudos es la ausencia de premolares y algunos dientes incisivos. Como dato curioso puede señalarse que mientras más desnudo sea el perro mayor será el número de dientes que le falten.
Existen en América tipos de perros sin pelo reportados en Argentina (Pila), Perú (Inca Peruano) y Paraguay (Yagua), mas no se han encontrado vestigios demostrativos de que se trata de razas endémicas de esas zonas.