BEIRUT 17 de septiembre (PL).—El
presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat,
afirmó que una serie de peligros amenazan hoy a sus conciudadanos, tras
los recientes atentados en Estados Unidos.
El diario Al Quds recoge este lunes las
declaraciones del líder pronunciadas en una reunión con miembros de
todas las organizaciones palestinas.
Según Amin al Hindi, jefe de los servicios
secretos de la ANP, Arafat y demás reunidos coincidieron en la necesidad
de impedir que Israel capitalice en contra de los palestinos los atentados
en Estados Unidos.
Para observadores políticos, el gobierno
israelí trata actualmente de justificar sus agresiones contra Gaza y
Cisjordania con el argumento de contener allí el terrorismo árabe.
De ahí su convergencia con Estados Unidos
y la manipulación publicitaria de los sangrientos atentados ocurridos el
pasado martes contra las Torres Gemelas, en Nueva York, y el Pentágono,
en Washington.
Luego de los ataques terroristas en
ciudades estadounidenses, el ejército israelí bombardeó e invadió zonas
bajo administración de la ANP en una escalada que costó la vida a una
decena de palestinos.
En el guión norteamericano, el primer
ministro, Ariel Sharon, igualó a Arafat con Osama bin Laden, el
multimillonario saudí acusado de estar detrás de los atentados del
martes último.
También se destaca el incremento en el uso
de métodos de guerra sucia antipalestina, conjugado con un discurso
político cada vez más agresivo contra las instituciones de la Autoridad
Nacional.
Se añade el bloqueo de Sharon a una
esperada reunión de su canciller, Shimon Peres, con Arafat, tendiente a
lograr un inmediato cese del fuego.
La víspera, el jefe de gobierno exigió a
la ANP una declaración unilateral de fin de las hostilidades, a cambio de
detener las invasiones a los territorios bajo la autonomía.
Este lunes, las tropas de Tel Aviv mataron
a un ciudadano palestino —discapacitado, mental y sordo— en la Franja de
Gaza, de quien se indica no detuvo la marcha cuando le ordenaron hacerlo.
Otra persona murió en Gaza y una tercera
en Jericó, Cisjordania, en ambos casos por heridas recibidas en los
últimos días.
Ante el aumento de la tensión en el área,
se estima que el 48 por ciento de los israelíes teme que la guerra pueda
generalizarse en el Levante, aunque no de inmediato.
Los datos de un sondeo publicados por el
diario Maariv indican, además, que el 54 por ciento de la población
descarta que se firme un acuerdo de paz con los palestinos en los
próximos 10 años.