LAS
TUNAS.—El sentimiento de repudio hacia las acciones de terrorismo que
tuvieron lugar en las últimas horas contra instalaciones norteamericanas
y la consiguiente identificación de los cubanos con el dolor de miles de
familias de las víctimas directas de tan repudiables hechos, se pusieron
de manifiesto nuevamente durante la masiva concentración que en tribuna
abierta protagonizaron más de 20 000 personas en el municipio de
Majibacoa, perteneciente a la oriental provincia de Las Tunas.
Con su habitual arista de reflexión y ante
la presencia del General de Ejército Raúl Castro, Segundo Secretario del
Comité Central del Partido, así como los Comandantes de la Revolución
Juan Almeida, Ramiro Valdés y Guillermo García, la tribuna de este
sábado devino
oportuno momento también para que voces como la de Víctor Torres
González (trabajador del central azucarero Majibacoa) emitieran un
llamado a que las autoridades y población de Estados Unidos no se dejen
arrastrar por sentimientos de odio, sed de venganza o irrefrenable ira,
cuando lo que se impone es extirpar las causas que sustentan y alimentan
el terrorismo.
Así también lo consideró el dirigente
universitario Roilán Rodríguez, quien recordó que precisamente Cuba ha
sido de los países más perjudicados por las acciones terroristas, y
enumeró ejemplos como la explosión del buque La Coubre, la voladura de
una nave de Cubana de Aviación en pleno vuelo cerca de Barbados, el más
reciente intento de atentado, en Panamá, contra el líder cubano, Fidel
Castro, por parte de connotados terroristas como Luis Posada Carriles, y
la ubicación de explosivos en instalaciones turísticas.
La combativa concentración sirvió para
patentizar el reclamo de libertad para los cinco compatriotas recluidos
injustamente en cárceles de Miami por defender a su pueblo de la muerte.
Con voz entrecortada por una emoción que
arrancó más de una vez cerrados aplausos la estudiante etíope Haymanot
Yeyesuswork agradeció la ayuda que Cuba le ofrece a países pobres de
todos los continentes y aseveró: "cuando se escriba la historia de
Africa el nombre de Cuba quedará plasmado con ribetes de oro por ser la
nación que jamás nos dio la espalda y que nos ayudó a lograr la
independencia.
Testigo,
como miles de cubanos, del sufrimiento de Africa por padecimientos
previsibles; también se escuchó la voz de un médico que prestó
servicio en aquellas tierras hermanas.
Maestros, alumnos, y otros trabajadores
alzaron sus voces esta mañana para patentizar la firmeza de Cuba en la
lucha contra el terrorismo, venga de donde venga, condenar la asesina Ley
de Ajuste Cubano y el bloqueo con que pretenden rendirnos.
No menos radiante, la mañana permitió
nuevamente expresar mediante distintas manifestaciones del arte (música,
danza, artes plásticas) el enraizado sentimiento de identificación con
el proyecto cubano y con las conquistas sociales posteriores a 1959.