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Formación emergente en Enfermería Puertas abiertas a la inteligencia José A. de la Osa Las puertas abiertas que encontró Nivia Rodríguez Santana, con 19 años de edad, le parecieron realmente prometedoras. Hace unas semanas conoció de la convocatoria de un curso emergente para el estudio de enfermería, a fin de dar respuesta al déficit de estos profesionales existente en la capital.
Nivia descubrió que la Enfermería llena su deseo de ser útil. Al término de sus estudios preuniversitarios, Nivia, quien fue delegada del XV Festival de la Juventud y los Estudiantes celebrado recientemente en Argel, solo había recibido "un curso elemental" de danza. Me gusta bailar, confiesa. Sin embargo, descubrió que la Enfermería "llenaba más mi espiritualidad", atendiendo a que consideró que la labor que desempeñan —y son sus palabras—"es una obra de infinito amor, muy humana, porque el solo hecho de que se pueda contribuir a la tranquilidad espiritual de las personas lo reconforta a uno con creces". O quizás me he inclinado también por esta carrera, reconoció, porque mis padres son enfermeros y por ello mismo es "una vocación que llevo en la sangre". Una vez concluida esta carrera, que los capacitará de los conocimientos teóricos y prácticos, comenzarán su desempeño laboral bajo la dirección de Licenciados en Enfermería, al tiempo que iniciarán, en cursos por encuentro, la Licenciatura en Enfermería. ACERCAMIENTO A LA ESCUELA Ubicada en la Calle 100 y Palo Jorobao, en la carretera de Managua en el municipio del Cotorro, Ciudad de La Habana, la Escuela de Formación Emergente de Enfermería (antiguo preuniversitario militar República de Panamá) dotada de cuatro plantas tiene un área de fabricación de 8 000 metros cuadrados. Sometida a una remodelación general en unos dos meses y medio de labor por trabajadores del Contingente XIII Congreso de la CTC, perteneciente a la Asociación Siete del MICONS, la "nueva" instalación tiene capacidad para mil estudiantes internos, para lo que cuenta con bloques para dormitorios, 18 aulas docentes, cinco laboratorios de Enfermería y cuatro de computación, biblioteca escolar con medios computarizados para búsquedas bibliográficas. También dispone de un teatro con capacidad para 250 estudiantes, una videoteca para la exhibición de películas, área deportiva con cancha de voleibol, básquet y una pista de 100 metros. La cocina comedor está habilitada con el más moderno equipamiento tecnológico. El alumnado lo integran estudiantes de 12 grado, egresados de institutos politécnicos de la salud y de otras carreras. La plantilla cuenta con un centenar de profesores, Licenciados en Enfermería, y un colectivo de estudiantes de otras enseñanzas que impartirán inglés, computación, y programas audiovisuales. La directora general de la Escuela es la licenciada Elsa Cabrera Solís, quien tiene una experiencia de dirección de 15 años y tres décadas dedicada a la docencia. Vinculada a la enfermería desde los 17 años, se graduó como auxiliar de enfermería primero y, sucesivamente, alcanzó los títulos de enfermera docente, licenciada en Enfermería. En el momento actual realiza un Máster en Salud. "Estamos dispuestas a dedicarle todas nuestras fuerzas a esta nueva obra de la Revolución y de Fidel", dijo. La construcción civil y montaje en los trabajos de remodelación de la escuela tuvo un valor de 4,2 millones, de esos un 30% en moneda libremente convertible. |