 Tribuna
abierta del sábado
El más joven municipio de Las Tunas
Róger Aguilera
No resulta paradójico decir
que Majibacoa es el territorio más joven de la provincia de Las Tunas,
por el hecho de haber surgido en 1976 con la nueva División Político
Administrativa.
La realidad es que Las Tunas y
Puerto Padre son ciudades conocidas desde la colonia y las demás
cabeceras municipales son bateyes azucareros fundados a principios del
siglo XX.
Majibacoa, donde se realizará
la Tribuna Abierta de este sábado, se encuentra al este de la provincia,
parte de su territorio es limítrofe con Granma y Holguín, y tiene su
centro político, administrativo y cultural en Calixto, un poblado con
más de cuatro mil habitantes que ha ido formando su estructura en los
últimos años.
El municipio tiene 709
kilómetros cuadrados y sus campos son testigos de la presencia de
importantes figuras de la guerra contra la metrópoli española.
Fue sede de la reunión entre
los revolucionarios orientales y camagüeyanos, que presidida por
Francisco Vicente Aguilera sesionó el primero de septiembre de 1868, para
decidir el inicio de la Guerra de Independencia.
Acamparon en ese territorio,
además, Antonio Maceo, Máximo Gómez, Calixto García, Vicente García y
Francisco Vega. Allí cayó asesinada la patriota tunera Mercedes Varona
González, a quien una bala la atravesó mientras gritaba ¡Viva Cuba
Libre!
Fue recordada por José Martí en Nueva York cuando le puso su nombre al
primer club femenino revolucionario cubano.
Los hijos de este pueblo
escribieron heroicas páginas de lucha contra el régimen de Fulgencio
Batista y más recientemente cumplieron misiones internacionalistas que
contribuyeron a la libertad y desarrollo de otros pueblos.
En las primeras décadas de la
República mediatizada, un buen número de estadounidenses procedentes del
estado de Nebraska se asentó en esa parte de la geografía tunera.
Construyeron sus viviendas —bungalow— al estilo del oeste norteamericano,
así como también iglesias y un cementerio que luego dividieron para
darle la parte posterior a los cubanos.
En ese asentamiento donde
llegaron a residir dos mil personas con apellidos de origen sajón,
explotaron maderas preciosas y cítricos destinados a la exportación, y
comenzaron a construir un central que luego abandonaron porque en esos
momentos se deprimieron los precios del azúcar.
Ese asentamiento que aún
conserva el nombre de Omaja, es un importante enclave de la ganadería
tunera y goza de los privilegios de los otros 23 asentamientos del
municipio en cuanto a salud, educación y cultura.
El ingenio que no pudieron
construir en la década del 20, se levantó en 1986, y fue inaugurado por
el General de Ejército Raúl Castro.
Durante sus 15 años de labor
ha demostrado ser uno de los más eficientes de los edificados por la
Revolución y clasifica como el complejo agroindustrial más reforestado
del país.
Majibacoa tiene un importante desarrollo ganadero y antes del período
especial contaba con una poderosa estructura avícola y porcina, que ahora
se encuentra en fase de recuperación.
Su producción mercantil se
cumple hasta la fecha al 105 por ciento, mientras en la construcción de
viviendas marcha a la cabeza en la provincia con la terminación de mil en
los últimos cuatro años, mediante el movimiento popular.
Sus alrededor de 40 mil
habitantes disponen de 62 instituciones de educación, 26 de cultura y 99
de la salud, incluidos 72 consultorios del médico de la familia.
Cuenta la leyenda que allí
existió un cacique llamado Jibacoa que tenía una hija llamada Yaíma y
de quien se enamoró un español. Pero Jibacoa huyó con ella hacia la
espesura del monte para que la bella muchacha no estuviera al alcance del arrogante ibérico. (AIN)
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