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La lucha contra el terrorismo precisa del concierto internacional Orlando Oramas León Cuando los estadounidenses aún no se sobreponen a la conmoción por los ataques que provocaron miles de muertes y cuantiosas pérdidas materiales, varios de sus líderes, y de todo el mundo, llaman a combatir el terrorismo, que en sus diversas formas afecta a numerosas naciones, entre ellas Cuba, víctima de incontables planes y atentados criminales, que declaró su condena a estos abominables hechos y expresó su solidaridad con el pueblo estadounidense.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan durante la sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad que emitió una declaración unánime de condena contra el ataque a las torres gemelas y a las instalaciones del Pentágono. El asunto fue tratado en la Mesa Redonda Informativa de anoche, durante la cual se ofreció a la población una información pormenorizada de lo acontecido el martes trágico en Nueva York, Washington y Pennsylvania, y cuyos sucesos más dramáticos fueron la destrucción de las torres gemelas del World Trade Center y de un ala del Pentágono, por el impacto de aviones comerciales secuestrados. Rogelio Polanco, director de Juventud Rebelde, se refirió a la postura cubana de enfrentar el terrorismo en todas sus formas, incluido el de Estado, y que ello no se resuelve con actos de fuerza, sino con la cooperación internacional. En la Mesa se reiteraron las palabras de Fidel que se referían a la información entregada a Washington cuando se preparaban nuevos actos de terror contra Cuba, sus aviones y aeronaves de otras líneas internacionales.
La Guardia Nacional custodia el centro del desastre en Nueva York. Sin embargo, un cable de Notimex se refirió a la sesión del Congreso norteamericano de ayer en que varios políticos estadounidenses auguraron fuertes acciones de represalias, lo cual pone de relieve la alerta hecha por el líder de la Revolución de que el mundo puede estar en peligro ante lo que decida hacer Estados Unidos, en medio de un clima en el que algunas voces de aquel país instan a usar toda la fuerza militar y llaman a la guerra, incluso con armas nucleares, biológicas y químicas. Cuba condena el terrorismo y se solidariza con el pueblo estadounidense. Lo cierto es que tenemos buenas razones para hacerlo. Nuestro país, durante 42 años, lo ha sufrido en carne propia. No en balde cinco compatriotas cubanos están presos en la cárcel federal de Miami por tratar de impedir actos de terror preparados desde territorio estadounidense contra el pueblo cubano. Es por ello, dijo Reynaldo Taladrid, periodista de la Televisión Cubana, que Estados Unidos debe combatir al terrorismo, pero no a quienes, como nuestros compañeros presos en Miami, combatían los planes y atentados criminales contra Cuba. La reacción de nuestro país fue inmediata. Desde el mediodía del martes, puso a disposición de los aviones norteamericanos que lo precisaran los nueve aeropuertos del país, y se comunicó la posibilidad de aceptar hasta 60 aeronaves. Nuestro Canciller, a su vez, anunciaba la postura de ofrecer nuestras capacidades sanitarias. Luego fue emitida la declaración oficial, reafirmada por el Comandante en Jefe Fidel Castro durante su discurso en la Ciudad Deportiva. LOS SUCESOS DEL MARTES Lo ocurrido el martes fue un ataque a los centros económico y militar de los Estados Unidos, y se presume que la Casa Blanca estuvo entre los objetivos de los terroristas. El Pentágono, corazón de las fuerzas armadas, y el edificio de oficinas más grande del mundo, con más de 20 000 empleados, debió ser evacuado el miércoles otra vez.
Helicóperos realizan labores de rescate y escombreo en las instalaciones del Pentágono. El World Trade Center era un complejo de edificios que albergaban miles de oficinas de una veintena de países fundamentalmente en las dos torres gemelas de 110 pisos cada una, y el hotel Marriot, que resultó afectado en momentos de gran ocupación de turistas. La seguridad aérea se ha convertido en preocupación mundial, luego del secuestro de aeronaves comerciales para ser utilizadas como proyectiles, y la posterior cancelación de miles de vuelos. La IATA, organización internacional del transporte aéreo internacional, e incluso los fabricantes de aviones de Estados Unidos, han instado a fortalecer las normas y procedimientos de seguridad en los aeropuertos, según explicó Randy Alonso, moderador de la Mesa. Las agencias cablegráficas recogen opiniones de que los secuestradores eran experimentados pilotos. Poco después del despegue tomaron el control de los aparatos, en algunos casos los pasajeros lograron comunicarse, en otros enfrentaron el secuestro y fueron acuchillados. En Washington el pánico continuó ayer, tras una amenaza de bomba contra el edificio que alberga la Secretaría de Agricultura. Sus empleados fueron evacuados, informó Arleen Rodríguez, editora de la revista Tricontinental. Los sucesos tuvieron rápida repercusión internacional. En los mercados bursátiles hubo un virtual colapso y pérdidas abrumadoras en las bolsas de diversas latitudes. Las europeas cerraron en estampida y ayer permanecían desorientadas ante el cierre de Wall Street. Los más afectados fueron las empresas aseguradoras, la banca, el sector aéreo y los valores estadounidenses no cotizaron en las bolsas europeas. La situación fue similar en las casas bursátiles latinoamericanas y asiáticas. La CNN en su edición digital dijo que la Reserva Federal dispuso que los bancos extranjeros limiten sus emisiones en dólares. AMBIENTE BELICISTA En el orden político numerosas organizaciones internacionales y líderes mundiales expresaron su condena, entre ellas el Consejo de Seguridad, que exhortó a todos los estados a contribuir a prevenir y reprimir el terrorismo. Se habló, además, de medidas ulteriores urgentes, en momentos en que ese órgano volvía a reunirse. La OTAN cerró su cuartel general en Bruselas y expresó su solidaridad con Estados Unidos, sus integrantes condenaron los actos contra un país miembro y prometieron asistencia y apoyo a Washington. El colega Lázaro Barredo dijo que en las próximas semanas de seguro se continuarán debatiendo los fallos de las instituciones de inteligencia y seguridad norteamericanas en las cuales el país se gasta miles de millones de dólares. Blanco de las críticas se encuentra el sistema Echelon, desarrollado por la Agencia de Seguridad Nacional, que interviene hasta 2 000 millones de llamadas telefónicas. Fueron aprobados 25 000 millones de dólares para el desarrollo de sistemas de satélites con tecnología de punta para las labores de espionaje, pero la política de prevención no depende solo de tales inversiones. Muchos se preguntan, ante la inseguridad, en qué gastan las fuerzas armadas mil millones de dólares diarios y numerosos fondos para las seguridades aeroportuarias y se impactase un avión contra el Pentágono sin ser interrumpido. El Washington Post publicó un comentario ayer sobre las posibilidades de que el país fuera objeto de una agresión en gran escala, pero afirmó que nadie pudo imaginar un ataque de este tipo, en el que se utilizaron aeronaves comerciales estadounidenses. Otros cuestionamientos se refieren a la actuación del presidente George Bush. Y un periodista norteamericano, que trabaja para la DPA, dijo que ayer fue la primera vez desde la incursión británica de 1812 a Washington, en que los líderes del país abandonan la capital federal. Bush, que se encontraba en la Florida al conocer de los ataques, no voló a Washington, sino que hizo un largo periplo hasta aterrizar en Louisiana, fuertemente escoltado. Más tarde se dijo que el mandatario estaba en un bunker en Omaha y parecía que el gobierno federal estaba en caos. Un ciudadano enojado comentó que el país necesitaba que el Presidente diera la cara y estuviera en el lugar de los acontecimientos. Nadie del gobierno central todavía ha viajado a Nueva York a comprobar en el terreno lo que está pasando. EN LA BUSQUEDA DE CULPABLES Reynaldo Taladrid se refirió a la investigación que se lleva a cabo para dar con los autores de los hechos. Se dice que usaron cuchillos y abridores de latas. Minutos después de los sucesos comenzó a especularse sobre organizaciones árabes y un consenso de tomar represalias. Washington Post acusó a Osama Bin Laden de ser el responsable, versión que el secretario de Estado, Colin Powell, se negó a confirmar y dijo que no se debía especular con informaciones de inteligencia. Pero aseguró que el ataque será respondido como un acto de guerra. Bin Laden, de origen saudita y refugiado en Afganistán, había prometido ataques contra Estados Unidos, según dijo un periodista árabe radicado en Londres. En Berlín los servicios secretos alemanes dijeron que aunque sospechaban de Bin Laden, lo cierto es que no podían corroborar tal suposición. El encartado proviene de una familia acaudalada y cobró notoriedad cuando trabajaba con la CIA, en Afganistán, durante la guerra contra las tropas soviéticas. Luego se volvió contra Washington. Bin Laden, según reportes de prensa, negó su participación en los ataques, aunque los calificó de respuesta de los oprimidos a las acciones de Estados Unidos. El FBI tiene 700 pistas sobre el ataque, según la vocera del departamento de Justicia, quien se negó a dar una respuesta definitiva sobre los autores de los actos terroristas. Lo cierto es que los pilotos suicidas fueron entrenados en Estados Unidos, según revelaciones que hizo el secretario de Justicia, John Ashcroft. Eduardo Dimas, analista de la Televisión Cubana, apuntó que gran parte de los principales atentados ocurridos en los últimos años tomaron como blanco a personal e instalaciones estadounidenses, tanto fuera como dentro de ese país, entre ellos uno anterior contra las torres gemelas, y el que destruyó un edificio federal en Oklahoma, fruto de ultraderechistas norteamericanos. Recordó los bombazos contra embajadas de Estados Unidos en Tanzania y Kenya y los bombardeos de represalia del Pentágono contra Sudán. Detrás de todo este historial está la cosecha de la política agresiva y de terrorismo de Estado que Washington ha aplicado contra el mundo, enfatizó. Bruno Rodríguez, embajador de Cuba ante la ONU, informó de la resolución de la Asamblea General que condenó enérgicamente los hechos terroristas y expresó su condolencia con el pueblo y gobierno de Estados Unidos. Pidió además la cooperación internacional para prevenir y erradicar estos actos. La
declaración cubana emitida el martes fue recogida por la Asamblea. |