 Conmoción internacional ante ataques contra ciudades de EE.UU. El mundo asistió consternado a los violentos y sorpresivos ataques que azotaron a ciudades norteamericanas y desde todas las latitudes se daban a conocer expresiones de pesar para las víctimas y sus familiares y Estados Unidos extremaba medidas de seguridad en previsión de que los hechos se repitan en el exterior.
Dolor y destrucción dejaron los ataques violentos y sorpresivos realizados ayer en Nueva York y Washington.
Uno de los primeros en condenar enérgicamente los ataques a ciudades norteamericanas fue el presidente palestino, Yasser Arafat. Lo mismo ocurrió con las autoridades israelíes, quienes además cerraron sus fronteras terrestres, el tráfico aéreo internacional sobre su territorio y convocaron a una reunión urgente del gabinete de seguridad. El canciller Shimon Peres adelantó que Tel Aviv no tiene indicios de que los actos de terror hayan sido cometidos por alguna agrupación árabe.
Mientras tanto, ANSA reportó declaraciones de un dirigente de
Jihad Islámica, organización que negó su vinculación con los atentados. Según esa agencia, Nafez Azzam, uno de los principales líderes de Jihad en la Franja de Gaza, dijo que los ataques son
"la consecuencia de la política norteamericana en Medio Oriente". A su vez, un comentario de la televisión iraquí apuntó que los atentados son
"frutos de los crímenes estadounidenses perpetrados contra la humanidad", informó AFP.
Un ciudadano estadounidense, el productor musical Salvatore Principato, citado por EFE, comentó en la propia zona de desastre en Nueva York, donde hasta esta mañana se levantaban las Torres Gemelas, que
"de lo que ha sucedido solo nos podemos culpar a nosotros de la desastrosa política internacional de nuestro gobierno".
Igualmente impactó otro avión en el edificio de la Secretaría de Defensa (Pentágono), donde se dice que hay también muertos y heridos.
El gobierno afgano, asimismo, negó toda participación en los sucesos. Anoche la capital afgana fue sacudida por explosiones, mostradas por la CNN, pero el gobierno norteamericano negó su vinculación con lo sucedido en Kabul.
El líder libio, Muammar el Khadafi, calificó de
"terrible" la oleada de ataques de ayer en Estados Unidos y afirmó que su nación está lista para proporcionar ayuda al pueblo norteamericano, informó AFP. El gobierno libanés, el jordano y otros del Medio Oriente llamaron también a combatir el terrorismo.
De manera general, la postura mundial ha sido de rechazo a los actos terroristas de esta naturaleza. El presidente ruso, Vladimir Putin, envió tres mensajes a su homólogo estadounidense y al pueblo norteamericano. Igual postura tuvieron los gobiernos del Viejo Continente, y la Unión Europea citó de urgencia a sus cancilleres, mientras en Bruselas la OTAN evacuó su sede y el ejército belga se declaraba en alerta. En Londres el premier Tony Blair puso en alerta a la policía y las fuerzas de seguridad, prohibió el sobrevuelo sobre la capital y restringió aquellos vuelos que, a su juicio, no ofrezcan seguridad absoluta.
Fuerzas
de seguridad refuerzan la embajada de EE.UU. en Buenos Aires
El premier japonés, Junichiro Koizumi, también envió un mensaje al presidente Bush, al tiempo que ordenaba reforzar la seguridad en el archipiélago nipón. Medios de prensa informaron que se crearon dos grupos especiales, uno en Tokio y otro en Nueva York, para recopilar información sobre posibles víctimas japonesas en las acciones cometidas, pues compañías de ese país tenían arrendadas más de 1 000 oficinas en las Torres Gemelas atacadas.
Desde Beijing y otras capitales asiáticas se emitieron mensajes de condena y condolencia. Lo mismo ocurrió en América Latina, donde en Montevideo hubo una amenaza de bomba en la embajada estadounidense, según un resumen de Xinhua. Las bases militares de Estados Unidos en Palmerola, Honduras, la de antinarcóticos, de El Salvador, y otras instalaciones y embajadas norteamericanas están bajo estrictas medidas de seguridad en el continente. La reunión de la OEA que sesiona en Perú emitió una resolución de condena a los hechos y el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell canceló su anunciada visita a Colombia.
El Grupo de Río pidió a la comunidad internacional colaborar para identificar a los autores de los ataques en ciudades estadounidenses, según un comunicado emitido en Chile, país que encabeza pro tempore la troika de esa agrupación latinoamericana, dijo Notimex. Y el presidente mexicano, Vicente Fox, tras repudiar los ataques, anunció la suspensión en el exterior de las tradicionales fiestas patrias por el Grito de Dolores, el día 16.
A su vez, la presidenta panameña, Mireya Moscoso, confirmó la puesta en marcha de operativos de protección en el canal de Panamá, las embajadas y consulados de Estados Unidos e Israel, y aeropuertos de su país, según dijo DPA. Otro despacho, este de ANSA, indicó que las tropas norteamericanas procedentes de Puerto Rico se dirigen a Panamá para ocupar la vía interoceánica, pero la mandataria istmeña lo negó.
Mientras tanto, decenas de aviones comerciales que volaban desde numerosas latitudes hacia Estados Unidos regresaron a sus puntos de origen o fueron desviados. Así ocurrió con los vuelos europeos hacia aeropuertos norteamericanos, muchos de los cuales debieron aterrizar en aeródromos canadienses, virtualmente saturados.
La conmoción por los sucesos también afectó la actividad bursátil. Las principales bolsas del planeta reaccionaron a la baja, en particular las instituciones que tienen representaciones en el mercado estadounidense. Muchas de las bolsas cerraron sus puertas, mientras el euro tenía ganancias e igual ocurría con el petróleo.
El crudo aumentó su precio en tres dólares antes de que cerraran las bolsas y el secretario general de la OPEP, Alí Rodríguez, indicó que los miembros de la organización están comprometidos en estabilizar el mercado.
Por su parte, Notimex decía que los servicios secretos norteamericanos mostraron su fragilidad para prevenir ese tipo de ataques, y basa su apreciación en declaraciones del doctor Reynaldo Ortega, del Centro de Estudios Internacionales del Colegio de México. A su vez, el ex jefe del gobierno español, Felipe González, subrayó que el sistema de escudo antimisil que Washington pretende desplegar, no podrá prevenir ni abortar ataques como los de ayer, en los que los misiles fueron aviones comerciales estadounidenses.
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