Y... Sonia se quedó esperando

Reynold Rassí

EMILIO ARGÜELLES  

Sonia, la novia, lo esperaba en su casa, donde él la recogería, para ir a una discoteca en el Vedado. Eran las nueve de la noche y Antonio no aparecía. Lo llamó por teléfono y le dijo que saliera rápido, para llegar temprano. Minutos después él partía veloz en bicicleta. Bajó por Márquez González en dirección a San Lázaro, no respetó el Pare de la calle Neptuno y... Sonia se quedó esperando.

Hoy Antonio es uno de los 108 ciclistas fallecidos en el país en el semestre recién finalizado, cifra realmente alta pues representa casi el 25 por ciento de las 476 personas que murieron en los accidentes de tránsito ocurridos en esa etapa, una cantidad igualmente elevada.

En este período 991 bicicletas intervinieron en los 5 306 accidentes en la vía, y 854 de los que la conducían formaron parte de los 4 050 lesionados.

No respetar las señales del tránsito, no llevar elementos refractarios, conducir en sentido contrario o en estado de embriaguez, fueron algunas de las causas que provocaron la participación de los ciclos en esos lamentables hechos.

La circulación de las bicicletas ha disminuido en los últimos tiempos, sobre todo en la capital, donde se aprecia una discreta mejoría en el servicio del transporte urbano.

Sin embargo, la irresponsabilidad no ha decrecido y se continúan violando diariamente los artículos de la Ley de Vialidad y Tránsito. Son frecuentes los adolescentes montados en sus ciclos haciendo piruetas en las calles o agarrados a ómnibus y camiones que viajan a alta velocidad, sin comprender que por ahorrar el "pedaleo" ponen en riesgo su vida. Esto ha sido causa también de numerosas víctimas.

Las multas impuestas por la Policía a los infractores no son suficientes. Se hace necesario también la participación de la familia de forma educativa o con la advertencia oportuna sobre los peligros que se corren en la vía.

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