BERLIN, 1 de septiembre (ANSA).—El
vicejefe de la comunidad judía de Alemania, Michel Friedman, opinó que
los alemanes se habituaron a que exista el racismo y la violencia de parte
de grupos de extrema derecha.
"Alemania no es un país antisemita,
pero en este país se nota continuamente el racismo. Estamos habituados a
la violencia y esto debe terminar", dijo el dirigente judío a la
prensa berlinesa.
También explicó que dejaría Alemania en
caso de que "un partido de extrema derecha forme parte del gobierno
como ocurre en Austria".
Friedman fustigó la reciente sentencia con
la cual el tribunal de Kempten, Baviera, definió lícita la denominación
"judío gitano" que le había dicho al propio dirigente el ex
líder de los extremistas de derechas Republikaner, Josef Reichterz.
"El tribunal me ofendió más que los
Republikaner. Es un ultraje que los jueces defiendan a los agresores en
lugar de a las víctimas", subrayó.