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 Imposible tapar el sol FELIX LOPEZ Después de leer los reportes de Sarita, nuestra enviada especial a Argel, me dispuse a buscar la versión de los pulpos de la información sobre el XV Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes...
"¿Qué otra versión? ¿Cuál festival?", parecían preguntarme los buscadores de prensa de Internet, esa suerte de bibliotecarios virtuales que rara vez dejan insatisfecho al más exigente navegante de la red.
Reacio a aceptar el silencio, la negación de un hecho noticioso que merecía la primera plana del más remoto diario dispuesto a respetar los sueños de paz y solidaridad entre los hombres, proseguí mi recorrido por los más conocidos periódicos de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. Ni en ellos, ni en las principales agencias noticiosas encontré huellas de los miles de jóvenes de más de 100 naciones reunidos en Argelia.
Para los diarios de Washington no había nada más importante este jueves que la sonda enviada por la NASA al Sol, o la desarticulación de la mayor red de pornografía infantil que se conoce en la historia de Estados Unidos. Según las noticias, una compañía de Fort Worth, Texas, llamada Landslide Productions Inc., ganaba más de un millón de dólares al mes con el criminal negocio.
Pero esa historia, como ocurre con todo lo sucio, tiene su cola en la Florida. Otro reporte reveló que las investigaciones sobre pornografía infantil en la Internet han descubierto la implicación de varios prominentes sudfloridanos: el presidente del Sindicato de Maestros de Broward, un rabino de una venerable sinagoga de Boca Ratón, un veterano policía de Fort Lauderdale y un abogado de Miami.
Es triste. Indigna. Pero qué más puede esperarse de esa sociedad, donde todo, hasta la integridad de un niño, puede convertirse en billetes.
Por los medios europeos no fue diferente. De Argelia solo encontré una foto..., pero de fútbol. Los analistas internacionales siguen ensimismados con los nuevos planes de clonación en Estados Unidos y con el show de las deserciones dentro de la Fundación gusano-americana, ahora disputándose parte del dinero que Mas Canosa, tramposo mayor, consiguió con sus pillerías en Madrid y Miami.
La civilizada Europa, más que hablar de jóvenes que no aceptan el actual ¿orden? económico y político, tenía un tema de
"lujo", como gusta decir a mi editor: el jefe de la policía italiana, Gianni de Gennaro, admitió ante la comisión parlamentaria que investiga la violencia durante la Cumbre del G-7, en Génova, que hubo
"excesos y comportamientos ilegales" por parte de las fuerzas de seguridad.
¡Que honesta declaración! ¿Acaso revive al joven que sus hombres balearon y arrollaron con un carro policial ante los ojos del mundo?
Escapando a tanta hipocresía, el escenario africano no es más gratificante. Ayer en la mañana, los cables corrían la noticia de un grupo de emigrantes árabes que pereció mientras intentaba alcanzar la costa española. Y en Jerusalén volvía a explotar otra bomba, esta vez con el saldo de 19 muertos y 74 heridos. Más abajo, al centro y sur de Africa, el SIDA sigue eclipsando cualquier acontecimiento. En tanto, hambre, enfermedades y falta de elementales condiciones humanas de vida, no son noticia.
Al término de este recorrido por el mundo, obstinado de gusanos informáticos en Internet, de crónicas de príncipes y artistas famosos, recalo en una Latinoamérica que cada mañana despierta, si es que puede dormir tranquila, al tanto de las protestas argentinas por el ajuste económico, la guerra en Colombia, la saga criminal de la Operación Cóndor y la corrupción que está, como un virus, en todas partes.
Muy poco, o casi nada, saben todos estos pueblos de lo que está aconteciendo ahora mismo en Argel. Por suerte, al regresar a los reportes de mi colega de Granma, descubro que todos estos temas (la paz, la seguridad, el antimperialismo y la globalización neoliberal) están en la agenda de debate del XV Festival... Y que esos jóvenes que llevan al Che Guevara en sus pulóveres, camisetas o remeras no le pagarán al mundo con el mismo silencio que se les ha impuesto en los medios de comunicación.
Todavía estamos a tiempo de rectificar. Por más que se oculte la verdad, nada podrá impedir que los ecos de Argel terminen multiplicados por el mundo. La verdadera noticia no es que la sonda de la NASA llegó al Sol, sino que el Sol no se puede tapar con un dedo.
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