Hay una frase de Silvio Rodríguez,
cantautor cubano, que reza
"solo el amor puede convertir en milagro
el barro" que no por manida pierde su validez y le ajusta
perfectamente a la labor que desarrollan los Joven Club de Computación
con los niños que tienen problemas en el desarrollo físico y mental.
Un ejemplo de cuánto pueden hacer estos
centros de la enseñanza de la computación en corto tiempo, es Reinier
Rodríguez un niño de catorce años que por su desarrollo psíquico
aparenta ocho.
El niño presenta un retardo en el
aprendizaje, con marcado infantilismo psíquico, así como dificultades en
la escritura. Vinculado al Joven Club del municipio capitalino Plaza de la
Revolución el estudio de la computación le ha permitido obtener
resultados satisfactorios en la escuela especial Sierra Maestra, donde
cursa el sexto grado.
Es un muchacho escaso en palabras por su
timidez, aunque su tía María Oliva Rodríguez, quien lo cría y le da
todo el amor que un niño merece, dice que Reinier ya no es el niño
triste de antes.
Oliva refiere que al entrar en la escuela
Sierra Maestra, el niño carecía de estabilidad en el aprendizaje y no
hablaba con nadie porque le daba vergüenza estar en un centro en el que
también estudian niños con síndrome de Down.
Javier se integró al Joven Club de Plaza
porque fue seleccionado por Graciela Gutiérrez, la directora de este
centro, durante la captación de alumnos realizada en el recinto escolar.
La directora del Joven Club manifiesta que lo seleccionó por ser uno de
los niños que más problemas tenía en el aprendizaje. Reinier escribía
atropellando las palabras, rechazaba la docencia, no atendía las
conversaciones.
El trabajo con la computadora no solo le
permitió mejorar sus relaciones interpersonales, sino tener un mayor
control muscular. Para ejercitar las habilidades que tiene afectadas, su
instructora desarrolla con él juegos didácticos, como el de bloques lo
cual permite retener la memoria visual, controlar los músculos y mantener
una conducta más estable.
"Me gusta la computación, aprendí a
hacer figuras geométricas, dibujar y cuando sea grande quiero ser un
técnico para poder trabajar con ella".
"Trabajar con el power point, porque
dibujo, escribo mensajes."
El III Congreso pioneril, desarrollado la
semana pasada, en el Palacio de las Convenciones cito en La Habana, dejó
su impronta en Reinier
-Durante tu exposición escribiste en la
máquina una nota muy bonita para Fidel. ¿Qué
decía?
"Voy a conquistar el futuro."