Continúa la barbarie israelí contra los palestinos

NEPLUSA, Cisjordania.—La barbarie israelí contra la población palestina continúa, y a los ataques armados, la demolición de viviendas y la destrucción de otras propiedades, se suman las retenciones de civiles por militares de Israel, también causantes de víctimas fatales.

Este miércoles, según un despacho de AFP, un palestino murió de una crisis cardiaca y una palestina perdió a su bebé, tras haber sido retenidos en dos postas militares israelíes separadas en el norte de Cisjordania.

Mohammah Jalifa, de 49 años, que viajaba de su ciudad de Faqaa a la ciudad palestina de Jenin para recibir cuidados médicos, fue detenido en un retén militar, donde murió de un ataque cardiaco tras una hora de espera.

Por su parte, Férial Idris, una mujer palestina de 30 años, a punto de dar a luz, que viajaba en auto con su marido a Tubas, localidad palestina al noreste de Neplusa, fue detenida por militares israelíes en un retén.

A pesar de su estado, los militares rechazaron dejarla pasar y dio a luz allí mismo. La pareja, finalmente, alcanzó el hospital, pero ya el bebé había muerto en el camino.

Desde el comienzo de la Intifada en septiembre pasado, una veintena de palestinos han muerto en circunstancias similares, tras haber sido retenidos por militares israelíes, debido al bloqueo impuesto por Tel Aviv a las principales localidades de Cisjordania desde el mes de octubre.

En Jerusalén, la propia agencia AFP reportó la muerte de Rasmieh Jabarin, una palestina de 38 años, madre de dos niños, muerta de un balazo cuando soldados israelíes arremetieron contra el taxi en que viajaba.

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