"Deslices" diplomáticos estadounidenses en el Levante

Reynaldo Rogelio

Sea por descuido, falta de coordinaciones, mediocridades humanas o, simplemente, por un aflorar espontáneo del subconsciente, lo cierto es que la diplomacia estadounidense comete increíbles deslices diplomáticos en el Oriente Medio.

El más reciente, cuando el embajador de Estados Unidos en Israel, Martin Indyk, acusó al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP),Yaser Arafat, de incitar a la violencia para conseguir sus objetivos políticos. Tal acusación, porque en realidad lo es, contrapone abiertamente la línea que Washington defiende, al menos públicamente, con respecto al conflicto entre israelíes y palestinos.

El gobierno norteamericano asume ante la opinión pública mundial un papel de mediador en el enfrentamiento, aunque sus actos encubiertos y, hasta oficiales, evidencian la identificación con Tel Aviv.

Aun así, un desliz como el de este sábado resulta escalofriante.

Tanto la Unión Europea, como Estados Unidos, son los defensores de la figura de Arafat, un veterano luchador capaz de imponer su prestigio e influencias entre los palestinos en aras de la firma de una tratado de paz con los israelíes.

Cualquier insulto o pronunciamiento que deteriore su imagen ha sido criticado por ambos, y quedan como prueba los regaños hechos por tal motivo al primer ministro israelí, Ariel Sharon, en su visita a Washington, y esta semana, en su viaje relámpago a Alemania y Francia.

Europeos y estadounidenses califican a Arafat de principal aliado para conjurar una confrontación histórica que, tras reactivarse descarnadamente el 28 de septiembre pasado, dejó hasta la fecha la nefasta secuela de más de medio millar de muertos, la inmensa mayoría palestinos.

En tales circunstancias, Sharon, un derechista a ultranza que suele descuidar sus expresiones hacia las autoridades y el pueblo de Palestina, opta frecuentemente por la mesura al referirse al líder de la ANP.

Pero este de Indyk no es el único, ni tampoco el más relevante descuido de la diplomacia de Washington con respecto al Oriente Medio.

El propio secretario de estado norteamericano, Colin Powell, en su reciente gira por esa región puso a correr a los voceros de la administración del presidente George W. Bush.

El jefe de la diplomacia estadounidense se mostró entonces partidario de enviar observadores internacionales al Levante, para supervisar la aplicación de las medidas -destinadas a garantizar la distensión entre israelíes y palestinos- sugeridas por el informe de la Comisión Mitchel.

Ese es un viejo y vehemente reclamo de la ANP ante las Naciones Unidas: la formación de un contingente especial, bajo bandera de la ONU, para proteger a los civiles palestinos de la represión del ejército israelí en Gaza, Cisjordania y la ciudad de Jerusalén.

El gobierno estadounidense, claro está, se apresuró a negar su interés en fomentar tal idea y dio a entender, mediante un comunicado oficial, que Powell no había querido decir "eso", sino "otra cosa", con lo cual dejó en ascuas a medio mundo.

Precisamente la administración de George W. Bush hizo uso por primera vez del derecho al veto, tras asumir el poder en enero pasado, para impedir la aprobación de una resolución al respecto en el Consejo de Seguridad de la ONU, promovida por sus miembros no permanentes integrantes del Movimiento No Alineado (NOAL).

Ocurrió en marzo de este año, cuando a solicitud de los representantes de NOAL fue sometido a votación un proyecto sobre la creación de un grupo especial con destino al Oriente Medio, para velar por la protección de los palestinos.

Washington enseñó entonces su verdadero rostro y su condición de aliado del gobierno de Tel Aviv, opuesto a esos propósitos humanitarios bajo el pretexto "de no internacionalizar" el conflicto israelo-palestino.

Analizadas las circunstancias, parece obvio que los deslices existen y ponen en entredicho la supuesta habilidad diplomática estadounidense, sobre todo en Levante, donde las tensiones acumuladas pueden estallar al más ligero roce de una expresión impensada. (PL)

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