 De Bernstein para los niños
Yaimara González Gastelúa Este último fin de semana el teatro Amadeo Roldán se vistió con ropas de niño. La Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba dirigida esta vez por Michael Barret y acompañada de la narración de Jamie Bernstein Thomas, hija del renombrado compositor Leonard Bernstein, acaparó la atención de padres y niños cubanos al presentar Bailando al compás de Bernstein, título de este muy bien acogido concierto infantil.
Original y didáctica resultó esta presentación para todos los espectadores; la magnífica selección de los temas musicales presentados y la instructiva narración de Jamie aceleraron el proceso de aceptación en el público, que en su gran mayoría eran niños.
Con la dirección de orquesta por parte de Michael Barret, un conocedor de la estética bernsteiniana, se recrearon obras paradigmáticas de su repertorio, como Times Square y Profanación, material que forma parte de la primera sinfonía compuesta por Bernstein. Llamó la atención el tema Fancy Free, un danzón compuesto por una mente anglosajona e interpretado por manos cubanas. La famosa suite del drama musical West Side Story devino, gracias a la comunicativa narradora, en una clase magistral de música y géneros musicales. El espectáculo culminó de manera radiante con América.
Leonard Bernstein, quien con su música abarcó los sonidos del mundo para abrazarlos después, según las palabras de su hija Jamie Bernstein, llegó de tal manera simbólicamente a La Habana para fundirse con los niños.
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