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Gana
efectividad lucha contra la salinización en Guantánamo
Reinaldo Santana López Más de un millón de pesos (moneda nacional) se
ahorraron en los últimos años en la lucha contra la salinidad de los
terrenos en la provincia de Guantánamo, al reducirse a la mitad el costo
de la recuperación de cada hectárea azotada por el llamado
"colesterol de los suelos". A mediados de la década de los 80 y
bajo la asesoría de personal técnico soviético se requirieron hasta
cuatro mil pesos para rescatar cada unidad de superficie, lo cual se
realizaba a través del lavado capital, consistente en sucesivas
inundaciones de las áreas y posterior evacuación de las aguas para
disminuir las concentraciones salinas. La gran economía de recursos se derivó de una
tecnología integral lograda y puesta en práctica por científicos de
este territorio, que en los últimos años devolvió las potencialidades
productivas a casi 270 hectáreas, mientras en el actual se prevé lograr
el mismo resultado en otras 67, en ambos casos de la Empresa de Cultivos
Varios Guantánamo. Esa iniciativa formó parte de un paquete de proyectos
materializado en la provincia, que permitió a Cuba convertirse en 1999 en
el primer país latinoamericano y caribeño -y hasta ahora el único- en
merecer el Premio Salvando las Tierras Secas, otorgado por el Programa de
Naciones Unidas para el Medio Ambiente. La tecnología es factible de aplicarse en las 26 mil
hectáreas salinizadas en el Valle de Guantánamo, la zona donde el
fenómeno se manifiesta con mayor rigor en el país, sobre todo porque
afecta a gran parte de las escasas áreas llanas destinadas a la
producción de alimentos para los 210 mil residentes en esta capital
provincial. Tal ha sido una respuesta efectiva de los guantanameros
al planteamiento hecho por Fidel en 1985 durante el acto central nacional
por el 26 de Julio realizado aquí, en el sentido de que la lucha contra
este flagelo constituía uno de los principales retos impuestos a los
habitantes de este territorio. El método se basa en la nivelación de terrenos,
aplicación de materia orgánica, riego con agua de buena calidad,
establecimiento de adecuados sistemas de drenaje, y en la vinculación
estrecha del trabajo entre científicos y productores, aspectos que la
convirtieron en obligada referencia nacional. Por la merma considerable que provoca en los rendimientos, la salinidad se considera uno de los enemigos acérrimos de la agricultura, fenómeno presente en un millón de hectáreas en Cuba, el cual amenaza con extenderse a una superficie similar en la Isla, y agobia en el mundo a casi mil millones de hectáreas. Periódico Venceremos. http://www.venceremos.cubaweb.cu/
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