ROMA, 4 de julio (Notimex).—La Premio
Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú, llamó hoy en Génova, Italia, a
los países más desarrollados para que se ocupen de los indígenas y de
los pobres del mundo, ante la realización de la cumbre del Grupo de los
Ocho (G-8).
"Ha llegado el momento de ocuparse de
los pueblos indígenas, de manera que en los próximos años no se
verifiquen más los genocidios y secuestros que se dieron en el pasado y
que aún se dan en muchos países del mundo", dijo en la sede de la
alcaldía genovesa.
Menchú, quien llegó invitada por la
alcaldía de Génova que dentro de tres semanas hospedará la cumbre del
G-8, se refirió a la necesidad de no postergar el compromiso contra el
hambre y la miseria.
También hizo un llamado para impedir
"otra Guatemala", país centroamericano que, dijo, ha sido
"campo de experimentación del horror".
Para la guatemalteca uno de los mayores
perjuicios cometidos contra las poblaciones más pobres del planeta en el
último siglo ha sido "el secuestro de las tierras y la naturaleza,
un verdadero atentado contra la civilización humana".
Menchú señaló que "es necesario
combatir la impunidad de los organismos internacionales y de las
multinacionales", una lucha que debe hacerse pensando en que cada
día se ponen en peligro miles de vidas humanas.
La Premio Nobel de la Paz, quien recibió
en una ceremonia en el palacio Tursi un homenaje del alcalde Giuseoppe
Pericu, llamó también a que la Organización de Naciones Unidas (ONU) se
comprometa a tomar decisiones concretas a favor de los más pobres.
Pidió a los manifestantes
antiglobalización que llegarán a Génova durante la cumbre de jefes de
Estado y de Gobierno del G-8 del 20 al 22 de julio venidero, a que su
protesta sea permanente "que dure todos los días y no esté limitada
a eventos particulares".
Menchú es una de las invitadas al
encuentro con representantes de países en vías de desarrollo que el
gobierno italiano quiere que se efectúe en Roma antes de la cumbre del
G-8.
Ahí llevará su testimonio como luchadora
a favor de las causas indígenas en Guatemala, donde la represión ha
causado decenas de miles de muertos.
Menchú también se refirió al exterminio
de las poblaciones autóctonas de Canadá, del que acusó a las
multinacionales que destruyen miles de hectáreas de bosques.
"El G-8 debe tener presente que las
dictaduras pueden retornar si no hay soluciones y si la globalización no
está ligada a los derechos humanos", acotó.