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Discográfica que apoyó a artistas contra Pinochet lucha por sobrevivir

SANTIAGO DE CHILE, 4 de julio (EFE).—El sello discográfico independiente chileno Alerce, el único que en pleno régimen militar se atrevió a apoyar a los artistas que se oponían a Augusto Pinochet, lucha hoy por sobrevivir después de que la mayoría decidiera fichar por compañías discográficas trasnacionales.

"Nacimos en 1976 con el fin de preservar nuestra memoria musical que estaba siendo asesinada, exiliada, reprimida y censurada por la dictadura militar, pero 25 años después nos vemos en la obligación de reestructurarnos para sobrevivir", dijo a EFE la directora de Alerce, Viviana Larrea.

Larrea recuerda que Alerce se atrevió a grabar de nuevo los discos de Víctor Jara, el cantautor asesinado tras el golpe militar (1973-1990), y que además fueron tribuna de grupos tan conocidos por su valía artística como por el exilio que emprendieron.

Viviana Larrea manifestó que, al establecer en Chile un sistema represivo que obligó a quemar libros y destruir discos y matrices que incluían importantes obras musicales, "el mundo cultural chileno entró en un período de total oscuridad".

"Lentamente, con una mezcla de miedo y valentía, dimos cabida a Quilapayún, Inti Illimani, Patricio Mans y los Parra; también a Margot Loyola, Tito Fernández y Pedro Yañez", explicó la directora del sello discográfico independiente, que en Chile es conocido como La Otra Música.

"Cómo no recordar que a pocos años del golpe nuestro sello se atrevió a editar las Décimas de Violeta Parra, y que su figura y su rostro, entonces censurado, aparecieron nuevamente en los locales de venta provocando una verdadera conmoción", comentó.

Alerce —defiende Viviana Larrea— se atrevió a grabar música hecha con charangos y quenas, instrumentos andinos cuyo uso era sinónimo de revolución en la época de la dictadura, cuando centenares de chilenos permanecían en cárceles y campos de concentración.

A mediados de los años 80, Alerce se convirtió en el descubridor del mayor movimiento musical chileno denominado Canto Nuevo, que irrumpió con fuerza en pleno régimen pinochetista.

"Temas llenos de metáforas, de virtuosismo musical y de gran contenido social y político comenzaron a escucharse en las emisoras que se atrevieron a romper la censura militar y empezaron a crear conciencia en los chilenos que aún creían en la democracia", agrega Larrea.

Entonces, Alerce irrumpió con canciones inolvidables de los cubanos Silvio Rodríguez y Pablo Milanés; de los chilenos Congreso, Illapu, Santiago del Nuevo Extremo y Sol y Lluvia.

Ya en los años 90, cuando la incipiente democracia retornó al país, hubo nuevas grabaciones, esta vez a cargo de grupos como Los Tres, Los Miserables, Chancho en Piedra, Panteras Negras, Mecánica Popular y otros que se auparon a los primeros puestos de las listas de éxitos.

"Sin embargo, llegó el siglo XXI y esta vez no nos enfrentamos a la dictadura militar, sino a la dictadura del olvido, a la dictadura de los recursos económicos", lamentó Viviana Larrea.

Según la directora de la discográfica, "la competencia cruel y sin escrúpulos" de grandes compañías discográficas les ha arrebatado lo mejor de su catálogo musical, y ahora luchan por recuperar "la memoria musical de Chile".

"Es cierto que algunos artistas durante el régimen militar se cobijaron en nuestro sello y hoy nos dan la espalda, pero no tenemos dudas de que el sello seguirá en la búsqueda de nuevos artistas que luchan por nuestra tradición musical", explicó Viviana Larrea.

La crisis económica que afectó a Chile en 1998 y 1999 también hizo mella en el sello, que se vio obligado a reducir personal.

"Pero ahora volvemos a nacer con nuevos bríos", aseguró Larrea, que anunció que esta compañía discográfica independiente invertirá más de 200.000 dólares en un nuevo estudio de grabación, y aseguró que "más temprano que tarde" volverán muchos de los artistas que se marcharon.

"Sabemos que muchos de los grandes sellos discográficos están considerando seriamente la posibilidad de sacar la música folclórica de sus catálogos, lo que significa que quienes decidieron emigrar volverán a tocar nuestras puertas", vaticinó.


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