Mosqueteros de Sibanicú
Uno para 4... y casas para muchos

El problema de la vivienda es uno de los más difíciles que enfrenta el país; no obstante, cada día se hace algo para resolverlo

Daicar Saladrigas González, estudiante de Comunicación Social

Fotos: Noel Martín Cazola

Esta es una historia común, o mejor, de hombres casi comunes. Ellos son mosqueteros, pero no los de Alejandro Dumas. Viven de hazaña en hazaña, pero no enfrentando enemigos. Esta historia no se desarrolla en Francia, sino en el Complejo Agro-industrial (CAI) Alfredo Álvarez Mola, de Sibanicú.

Justamente allí viven Oscar y Reinaldo Alvarez, y Yoel y Anastasio Cejas, dos pares de hermanos que integran un destacamento de héroes: la brigada #1 de la Unidad Básica Integral de Construcción.

Durante dos años consecutivos esta brigada ha resultado la mejor de su tipo en el CAI. Cuentan que hicieron una casa –excluyendo la carpintería y la electricidad— en sólo 15 días, y que usualmente las levantan, de la zapata a arriba, en un día y medio. Además de la construcción de viviendas, laboran en obras como la fábrica de ron, y en cualquier otra donde se precise su esfuerzo.

Pero la alta productividad y eficiencia de estos cuatro hombres no cae del cielo. La gran unidad que existe entre ellos y el pago vinculado a los resultados, son dos de los secretos que hacen posible la proeza.


Oscar y Reinaldo

Con casi diez años trabajando en la construcción, Oscar es el responsable de la brigada y Vanguardia Provincial:

"Hicimos el grupo desde que comenzó el pago por resultados, hay meses en que cobramos hasta 500 pesos. Pero lo que hacemos, con los materiales aquí, no es problema. Lo más difícil son los instrumentos y los materiales, si los hay no nos paramos. Nuestro objetivo siempre es cumplir y sobrecumplir, por las necesidades de vivienda que hay en el CAI.

"Para lograrlo hay que trabajar duro. En el 2000 hicimos 12 casas, una mensual. El secreto es el sistema de pago y el trabajo parejo. Con el otro sistema, unos éramos albañiles y otros ayudantes, ahora todos somos de todo. Trabajamos juntos y por igual."

Anastasio y Yoel

Los hermanos menores generalmente siguen, y hasta imitan, a los mayores. Pero esta vez Yoel, con sólo 23 años, es ya "veterano" en estas lides de la construcción pues se dedica a ella hace siete años. El también nos descubre el secreto:

"Trabajar parejo desde temprano hasta tarde, todo lo que haga falta, los cuatro juntos. Si no trabajamos, no cobramos. Desde que empezamos en la brigada hace dos años ha sido así".

Por su parte, Anastasio, su hermano mayor, que se incorporó justo cuando se inició la brigada, nos agrega:

"Con este sistema de pago se adelanta más, si terminamos una casa, enseguida empezamos otra si están los materiales. Entre nosotros cuatro no hay arrecosta’os, siempre estamos todos luchando juntos"

Esfuerzo y sacrificio son las "pócimas mágicas" de Oscar, Reinaldo, Yoel y Anastasio, cuatro mosqueteros que, ladrillo a ladrillo, le hacen realidad los sueños a muchos.
Periódico Adelante. http://leo.cmw.inf.cu/adelante/

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