 Palestina y el día de la "catástrofe nacional"
ELSON CONCEPCION PEREZ
Pareciera existir el interés particular de marcar con
sangre palestina el aniversario 53 de la proclamación del Estado de Israel.
No tiene ninguna otra explicación.
La "Nakba" o la "catástrofe
nacional", como llaman los palestinos al nacimiento de Israel, en vez de recordarse
como fecha de agasajo y celebraciones, ha aportado más luto en las familias de Gaza y
Cisjordania, las mismas que cada día sufren de la represión, el bloqueo y la muerte,
impuestos por los soldados de Tel Aviv.
Un primer reporte, desde Gaza, daba a conocer que
eran seis los palestinos asesinados este día. La víspera, cuatro policías y dos
civiles, todos palestinos, también caían como mártires, por la acción de bombardeos y
misiles lanzados desde helicópteros, y bombas desde tanques de guerra.
De momento, la región, conocida como Oriente Medio,
pone al mundo una vez más al borde de una catástrofe de mayor envergadura.
La tensión ha llegado a ser tal que los llamados a
reuniones urgentes del Consejo de Seguridad de la ONU, la Liga Arabe y la Cumbre
Islámica, podrían interpretarse como una última esperanza en busca de luz dentro de un
túnel cavado tanto por los gobiernos israelíes como por las administraciones
norteamericanas que financian, ayudan, entregan armas y protegen a su gran aliado en la
región.
También gobiernos de países que ejercen una gran
influencia en el derrotero del conflicto, cada cual a su manera, tratan de, al menos
públicamente, mostrarse preocupados por el camino que va tomando la situación.
En el caso específico de Estados Unidos, una nueva
administración, que inicialmente quiso desentenderse del asunto y no actuar como
mediadora, se ha visto atrapada en su propia doble moral, por cuanto el mundo conoce que
cada año Washington entrega más de 3 000 millones de dólares a Tel Aviv, además de
suministrarle los más modernos medios de guerra que pueden ser utilizados, no solo contra
los palestinos como sucede actualmente, sino como punta de lanza en otras aspiraciones
hegemónicas en esa región.
Nadie en este planeta se puede creer el cuento de la
administración estadounidense que quiere dar la imagen de estar interesada por la paz
entre israelíes y palestinos, cuando precisamente el gobierno yanki es el único que veta
cualquier acuerdo que pueda condenar a Israel por sus acciones represivas contra los
palestinos.
Israel lleva 53 años siendo el Estado más cuestionado
del planeta.
Nació, según unos, para dar tierra a quienes no la
tenían. Pero la realidad es otra, Israel nació y se ha desarrollado, para quitar la
tierra a sus verdaderos dueños los palestinos, y en busca de ese objetivo,
por lo que es apoyado desde todos los puntos de vista por Washington, lo mismo construye
asentamientos judíos, que destruye viviendas palestinas; lo mismo mata a niños y
adolescentes, que lanza bombas y cohetes contra las instalaciones de la dirección
palestina con pretensiones de aniquilar a sus máximos dirigentes.
En el día de "Nakba" o de la catástrofe
nacional, se pone en evidencia que con aquella decisión de la ONU tomada en 1947 de
dividir Palestina entre árabes y judíos, y luego la declaración de independencia de
Israel, del 15 de mayo de 1948, nacieron nuevos problemas y se fortalecieron otros, dando
paso a una guerra que ha cobrado decenas de miles de muertos, casi en su totalidad
palestinos, y a la existencia de una población de más de dos millones de palestinos que
viven como parias en su propia tierra.
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