RIO DE JANEIRO, 9 de mayo (PL).- La oposición de izquierda brasileña
presenta hoy, en un masivo acto público, la lista con las firmas necesarias de diputados
y senadores para instalar una comisión parlamentaria investigadora de la corrupción.
La celebración recibió el respaldo de centrales sindicales y
prestigiosas entidades sociales, como la Orden de Abogados de Brasil, la Asociación
Brasileña de Prensa (ABI) y la Conferencia de Obispos, entre muchas otras interesadas en
pasar en limpio las numerosas denuncias de fraudes y malversación de fondos públicos.
El acto constituye, de hecho, el mayor desafío político al presidente,
Fernando Henrique Cardoso, quien durante las últimas horas se empeñó a fondo para
frustrar la iniciativa, a la cual considera una simple búsqueda de tribuna política por
parte de la oposición.
El gobierno decidió usar todos los instrumentos jurídicos y políticos a
su alcance para impedir la creación de una CPI, que dotada de plenos poderes podrá pedir
informes, quebrar el secreto bancario, telefónico y fiscal de sospechosos, así como
solicitar la prisión preventiva de malversadores.
La primera señal fue la decisión del presidente del Senado, Jader
Barbalho, quien canceló la sesión del Congreso de hoy, en la cual sería leída la
solicitud de la oposición, paso imprescindible para su publicación en el diario oficial.
Mientras eso no ocurra, recordaron especialistas del legislativo, los
parlamentarios pueden retirar su firma del pedido y, de esa forma invalidar la solicitud.