Con el objetivo de aliviar la situación de las
personas que requieren trasladarse de una provincia a otra limítrofe, o puntos
intermedios, las direcciones provinciales de Transporte del Poder Popular, con el apoyo
del MITRANS, han puesto en funcionamiento un servicio denominado Trans-Autopista, el cual
ya une entre sí a once provincias.
Hasta hace muy poco tiempo, los ciudadanos para
realizar esos recorridos solo disponían de medios alternativos camiones, paneles,
camionetas... en fin, todo lo que apareciera y quisiera llevarlos, los cuales, en su
mayoría no ofrecen ni la seguridad ni la comodidad adecuadas, además de ser una
potencial fuente de violaciones e ilegalidades.
El mencionado servicio se presta por la Autopista
Nacional y la Carretera Central y en estos momentos une a las siguientes capitales
provinciales (en la relación, las primeras que se mencionan son los puntos de origen):
Bayamo-Santiago de Cuba, Guantánamo-Santiago de Cuba, Las Tunas-Holguín, Ciego de
Avila-Sancti Spíritus, Sancti Spíritus-Villa Clara, Cienfuegos-Sancti Spíritus, Sancti
Spíritus-Cienfuegos y Pinar del Río-La Habana. Próximamente se inaugurará en el tramo
Villa Clara-Ciudad de La Habana.
Estas líneas las cubren 27 remolques construidos, con
no pocos esfuerzos, en los territorios donde se origina el servicio, con igual número de
cuñas aportadas por el MITRANS. La capacidad de los remolques es para 70 personas, de las
cuales solo 15 pueden viajar de pie. Cuentan con facilidades y medidas de seguridad para
discapacitados, ya sean estos motores, hipoacúsicos o invidentes.
Este servicio forma parte del sostenido esfuerzo que el
país realiza para favorecer las transportaciones de pasajeros. Con bastantes sacrificios
se han obtenido modestos resultados en las modalidades urbana, rural e interurbana; sin
embargo, en las medias y largas distancias no se ha podido hacer lo mismo.
El Trans-Autopista contribuye un tanto al alivio
precisamente de esas necesidades de la población, con seguridad y mayor confort que el de
los medios alternativos. Se rige por horarios fijos de salida, los cuales deben cumplirse
rigurosamente.
La responsabilidad de garantizar la calidad en todos
los sentidos, corre a cargo de las direcciones de Transporte del Poder Popular de las
provincias donde se origina la ruta en cuestión. En estos medios no se pueden trasladar
animales, sacos, bultos, bicicletas ni ninguna mercancía.