 Desenmascaran a Freedom House en Ginebra
Cuba desenmascaró los verdaderos objetivos y
actividades de la llamada organización norteamericana no gubernamental Freedom House,
durante los debates de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, Suiza.
Juan Fernández, de la delegación de la Isla,
argumentó que el término freedom de esa entidad es una engañifa, pues bien pudiera
llamarse White House o Langley House, porque más que nada es una agencia del gobierno de
EE.UU. y una filial de la CIA, definiciones recogidas en un documento que hace circular la
parte cubana en el plenario.
Precisó que a Freedom House, fundada en 1941, nunca se
le conoció por sus actividades a favor de la lucha del pueblo sudafricano contra el
apartheid y la Sudáfrica racista de aquellos años, ni se le ha escuchado condenar las
agresiones y violaciones de los derechos humanos de Israel en los territorios árabes
ocupados, incluida Palestina.
Eso no le interesa a la Fredom House, a lo que se
dedica, ponderó Fernández, es a enviar mercenarios y terroristas a Cuba y otros países
para realizar sus objetivos con los fondos millonarios que recibe de la CIA y la Agencia
para el Desarrollo de Estados Unidos.
En su cruzada contra la mayor de las Antillas, dentro
de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Estados Unidos utiliza a organizaciones
como la Freedom House, a quien encarga financiar y organizar a los grupúsculos
contrarrevolucionarios dentro de la Isla.
Esa suerte de filial del Departamento de Estado
norteamericano y de la CIA, al hablar en el plenario dedicó tres cuartas partes del
tiempo asignado a cuestionar la situación de los derechos humanos en Cuba y criticar las
palabras en ese foro, la semana pasada, del canciller Felipe Pérez Roque.
La intervención de la Freedom House sirvió también
para justificar las acciones subversivas realizadas por dos ciudadanos checos en
territorio cubano, a quienes en el colmo de la desfachatez califican de víctimas de la
represión gubernamental en la Isla.
Como era de esperar, al concluir sus palabras
recibieron la inmediata felicitación de los representantes de la mafia miamense, pero su
falacia recibió el rotundo mentís de la delegación cubana, que respondió a la diatriba
de la llamada Freedom House.
Aprovechó también la delegación cubana para invitar
a todos los delegados a una sesión fílmica para ver en detalles e imágenes lo que hacen
la Fredom House y los checos que envió a La Habana recientemente.
Este martes la Comisión de Derechos de la ONU inició
los debates de su agenda relacionados con la situación de los derechos económicos,
sociales y culturales en el mundo, considerados por los países desarrollados de segunda
categoría.
Los presentes escucharon los informes de los relatores
oficiales sobre educación, alimentación, vivienda adecuada y tratamiento de desechos
tóxicos, así como el de los expertos independientes sobre la extrema pobreza, las
políticas estructurales y la deuda externa.
Todas ellas tuvieron un denominador común: la dantesca
situación por la que atraviesa el sur subdesarrollado y la escasa importancia que los
ricos brindan al cumplimiento de esos derechos en el mundo.
Esa disparidad también fue criticada por la
delegación cubana, que denunció cómo la Comisión de Derechos Humanos dista aún de
darles un tratamiento equitativo y de igualdad a los derechos económicos, sociales y
culturales con respecto a los civiles y políticos.
Cuba, pese a ser el único país del mundo bloqueado
desde hace 40 años por la potencia más rica del planeta, exhibe índices de salud,
educación, cultura y empleo comparables con los de las naciones desarrolladas, explicó
el orador de la delegación nacional.
Expresó que la Isla comparte solidariamente con
países de Asia, Africa, América Latina y el Caribe los beneficios de su desarrollo en
múltiples esferas.
Por eso espera que esta Comisión empiece a corregir
con prontitud la desigualdad histórica en la atención y realización de los derechos
económicos, sociales y culturales, precisó. (AIN)
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