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| REUTERS |
BAGDAD, 3 de abril.Quizás resuenen en los oídos
de los enviados de Washington, Londres y otras naciones del Primer Mundo, reunidos en la
Comisión de Derechos Humanos de Ginebra, los datos dados a conocer este martes en la
capital iraquí, donde se informa que el pasado mes de febrero murieron más de 10 000
personas, entre ellas, 7 220 niños por enfermedades, falta de medicamentos y
alimentación, debido a las sanciones impuestas a ese país por el Consejo de Seguridad de
la ONU.
Un despacho de la agencia EFE cita un informe del
Ministerio de Salud iraquí, donde se compara que en el mismo período de 1989, antes del
embargo al que está sometido el país, murieron 356 niños menores de cinco años,
mientras que ahora la cifra supera los 7 000.
También se afirma que en febrero pasado fallecieron 3
255 personas mayores a causa de problemas cardiacos y respiratorios, diabetes y cáncer,
entre otras enfermedades, frente a las 479 muertes reportadas en febrero de 1989.
Según el citado informe, son casi un millón y medio
los iraquíes muertos desde que el Consejo de Seguridad de la ONU impuso las sanciones
económicas contra Bagdad en 1990.