Angulos e intereses en debate en la ONU
sobre armas ligeras

HUGO RIUS

NACIONES UNIDAS, 29 de marzo (PL).—La diversidad de ángulos e intereses en materia de armas ligeras y pequeñas mantienen hoy a un comité de la ONU que prepara una asamblea mundial sobre el tema sin adoptar una propuesta de plan de acción.

Ante el sensible problema la representación cubana ha insistido en que se señalen sus raíces socioeconómicas y la consecuente necesidad de que organizaciones internacionales del sistema de la ONU y los países desarrollados miren más a la pobreza y las desigualdades como fuentes de conflictividad y de violencia.

Por el contrario las posiciones proyectadas por los europeos a lo largo de esta segunda ronda de sesiones suelen establecer un orden contrario y culpar a la proliferación de armas de fuego de las tensiones sociales.

Con este argumento intentan sustentar el criterio de establecer controles supranacionales sobre la adquisición de medios que para muchos países del llamado Tercer Mundo representan garantías de defensa de sus soberanías nacionales.

Cuba y otros países asiáticos y africanos defienden que la principal responsabilidad corresponde a cada Estado, a sus requerimientos, y su voluntad en atajar el tráfico ilegal y posesión indiscriminada de esos instrumentos de daño físico, algo en lo que sí se puede hablar de un consenso general.

Los variados puntos de vista se cruzaron ya en una segunda reunión preparatoria del foro mundial, en enero pasado, y ahora en una tercera vuelta, alrededor de una propuesta de programa de acción que debería estar lista antes de julio.

En los debates de esta semana se ha visto a Estados Unidos oponerse en solitario al papel fundamental del Estado en las transacciones armamentistas, y en su lugar abogar por la libre adquisición de armas ligeras y pequeñas por parte de entidades privadas y personas.

Se trata, apuntaron delegados a Prensa Latina, del principal país vendedor de artefactos potencialmente mortales, primero que todo dentro de sus propias fronteras.

Para ejemplificarlo mejor, los medios informativos estadounidenses se ocuparon de relatar por estos días los dos más recientes casos de ataques armados por adolescentes a centros escolares, y otras amenazas de acciones similares.

Entre las organizaciones no gubernamentales que expusieron puntos de vista en la reunión se encontraba la norteamericana Asociación Nacional del Rifle, que pidió "consideración" a millones de poseedores legales.

Por su parte la representante especial del Secretario General de la ONU para la niñez en conflicto armado, Ileen Cohn, llamó a los estados fabricantes de armas a asegurar que sus productos No vayan a parar a manos de los que abusan de los menores, ni que estos últimos tengan acceso a las mismas.

Cuando solo queda la sesión de mañana No se vislumbra la adopción del proyectado programa de acción, que aparentemente tendrá que ser expedido a la reunión mundial de julio con las propuestas de enmiendas y consideraciones de cada cual, en un voluminoso legado según parece.

El futuro encuentro tendrá un nivel ministerial, dada la importancia del asunto, y este es uno de los contados acuerdos alcanzados al cabo de 10 días de continuos intercambios de opiniones, divergentes y matizadas.