Zapatistas concluyen misión en forma exitosa

CIUDAD DE MEXICO, 29 de marzo (ANSA).—Los 24 dirigentes zapatistas que hace un mes iniciaron una marcha de 3 000 kilómetros desde sus bastiones en el meridional estado de Chiapas hasta la capital concluyeron su misión en forma exitosa y lograron llevar su "palabra de verdad" desde la máxima tribuna del Congreso.

Sin disparar un solo tiro, los zapatistas lograron el retiro del Ejército de siete posiciones estratégicas, la liberación de la mayoría de sus miembros en prisión y sobre todo sentar las bases para la aprobación de una ley que reconoce ciertas formas de autonomía de 10 millones de indígenas.

Sobre todo, sin embargo, consiguieron sacudir la conciencia sobre la dramática situación de miseria y atraso de una décima parte de la población y redescubrir la parte olvidada del país, la que habitan los indígenas.

Las duras críticas que acompañaron toda su presencia en la ciudad de México, desde simples cuestionamientos hasta amenazas, se convirtieron hoy en elogios y en demostraciones de simpatía y admiración.

"El diálogo está en puerta y la paz es lo que sigue", señaló exultante el ministro de Gobernación, Santiago Creel.

También el gobernante Partido Acción Nacional (PAN), del presidente Vicente Fox, que se había convertido en el impugnador número uno de la presencia zapatista y se opuso a que ocupara la tribuna del salón de sesiones de la Cámara de Diputados, expresó su respaldo al "diálogo para el reconocimiento de los derechos indígenas".

"Inicia una nueva etapa del diálogo político para elaborar las leyes justas para los indígenas, para sus comunidades y para todos los mexicanos", señaló el PAN en un documento en el cual se comprometieron a apoyar la ley indígena que promueven los zapatistas.

El propósito central de la "Caravana por la Dignidad Indígena" de 24 dirigentes rebeldes, que recorrió 12 estados del centro y sur de México durante un par de semanas, fue hablar ante el Congreso para convencerlo de apoyar la Ley de Derechos y Cultura Indígena que se dispone a discutir el poder legislativo.

Después de intensos tironeos y cuando los zapatistas amenazaron con retirarse a Chiapas el viernes pasado, los legisladores aceptaron permitirles comparecer ante la tribuna de la Cámara Baja, reservada a presidentes, ministros y parlamentarios.

Sin la presencia del subcomandante Marcos, el carismático estratega y portavoz de la guerrilla alzada en armas en Chiapas el primero de enero de 1994, los dirigentes rebeldes expusieron "su palabra y su verdad" y además dieron pasos concretos para reactivar el diálogo de paz suspendido desde 1996.

Entre otras medidas, la guerrilla anunció ante el Congreso que no ocupará las siete posiciones abandonadas por el Ejército en sus principales reductos y ordenó a su enlace, Fernando Yáñez, conocido como el "Comandante Germán", iniciar contactos con el negociador gubernamental Luis H. Alvarez con vistas a reanudar las negociaciones de paz.

"Falta mucho por caminar, pero ya se dio el primer paso", señaló el diputado Héctor Sánchez, indígena zapoteco y presidente de la Comisión de Asuntos Indígenas en la Cámara de Diputados.