Satisfechos Grupo de Río y
la Unión Europea con condena a leyes
extraterritoriales
SANTIAGO DE CHILE, 29 de marzo
(PL).Representantes de los países del Grupo de Río y la Unión Europea (UE)
reiteraron hoy su satisfacción por la condena a la aplicación extraterritorial de leyes
nacionales que consideran atentatorias del derecho internacional.
La condena, que evidentemente está dirigida contra la
ley Helms-Burton que aprobó el gobierno de Estados Unidos para reforzar y ampliar el
bloqueo económico contra Cuba, forma parte de una declaración conjunta firmada por los
participantes en la Décima Reunión Ministerial del Grupo de Río y la UE clausurada ayer
aquí.
Voceros de muchas de las 34 delegaciones que asistieron
al cónclave insistieron en la necesidad de incorporar en el texto en forma clara y
definida la posición unánime de América Latina y Europa contra legislaturas que dañan
las relaciones internacionales.
"Los ministros rechazaron cualquier aplicación
extraterritorial de las leyes nacionales que constituyan una violación al derecho
internacional", precisa el documento suscrito por unanimidad por todos los
participantes.
Los voceros recordaron que la llamada Ley Helms-Burton,
aprobada en 1996 por el Congreso de Estados Unidos, autoriza iniciar acciones judiciales
en ese país contra empresas que realizan negocios con supuestos bienes estadounidenses
nacionalizados en Cuba, lo cual consideran inaceptable.
Aclararon que no es la primera vez que es rechazada y
condenada esa ley estadounidense, pues ha sido repudiada en la mayoría de los foros en
los cuales participan los países latinoamericanos, que consideran esa legislación como
una intervención de Estados Unidos en los asuntos internos de otros estados.
En otro orden de cosas, el G-Río y la UE reafirmaron
su deseo de continuar el trabajo conjunto para gradualmente desarrollar las disposiciones
nacionales e internacionales en la responsabilidad criminal de personas que han cometido
crímenes en contra de la humanidad.
Ambas entidades insisten en la idea de formar un
tribunal internacional que tenga jurisdicción para penalizar violaciones a los derechos
humanos catalogadas como crímenes de lesa humanidad, tomando como antecedente la
detención en Londres del ex dictador chileno Augusto Pinochet.
Pinochet, bajo cuya dictadura se cometieron los más
horribles asesinatos, torturas y desapariciones, estuvo unos 500 días detenido en Londres
mientras se discutía su futuro judicial en un proceso poco transparente, lo cual motivo
que Chile propusiera la creación de un tribunal internacional para juzgar crímenes de
"lesa humanidad".
Los cancilleres y vicecancilleres de los dos bloques se
dieron cita el miércoles en Santiago para consolidar el diálogo político y sus acuerdos
de cooperación, objetivos que siguen estando en el centro de atención de las partes.
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