Preocupación en todo el mundo por rechazo de EE.UU. a tratado Kioto

La decisión del presidente de EEUU, George W. Bush, de no ratificar el Protocolo de Kioto sobre el cambio climático desató hoy preocupación en todo el mundo, con reacciones que van desde la indignación francesa hasta el llamamiento a un diálogo "constructivo" por parte del Reino Unido, según reporta la agencia EFE.

La comisaria europea de Medio Ambiente, Margot Wallstrom, anunció que la próxima semana viajará a Washington para conocer la posición oficial de Estados Unidos al respecto.

"No es una buena idea y perderán credibilidad si se descuelgan" del Protocolo de Kioto, aseguró la comisaria Wallstrom, quien se abstuvo de manifestar una posición más crítica con respecto a Washington hasta que no conozca oficialmente su postura.

Por su parte, el primer ministro británico, Tony Blair, se mostró preocupado por el rechazo de Washington, pero "desea mantener un diálogo constructivo con el Gobierno de EE.UU. y otros para intentar encontrar una forma de avanzar" en este asunto, informó su portavoz.

El portavoz de Downing Street explicó que Blair "cree que el cambio climático es un problema muy grave al que hay que buscar una solución".

Mientras, la ministra francesa de Medio Ambiente, Dominique Voynet, calificó la decisión de "escandalosa", en declaraciones a la cadena de televisión privada LCI, y dijo que esta "actitud unilateral" de Bush es "completamente provocadora e irresponsable".

Voynet, del partido de Los Verdes, advirtió contra la idea de que el proceso para combatir el cambio climático mediante el Protocolo de Kioto esté muerto, pues "ello validaría la tesis estadounidense", y consideró posible ponerlo en marcha sin Estados Unidos.

El Gobierno español, a través de su ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas, calificó la decisión de "muy mala noticia" y señaló que la Unión Europea está obligada "más que nunca" a reconducir la postura de Estados Unidos.

Matas recordó que EE.UU. es un país "que debe implicarse en la lucha contra el cambio climático", porque los esfuerzos individuales para afrontar este fenómeno son "loables, pero claramente insuficientes".

En este sentido se pronunció también el ministro italiano de Ambiente, Willer Bordon, para quien "Europa tiene derecho a una aclaración".

"Debemos exigir de inmediato explicaciones, como europeos tenemos derecho y si no las recibimos de inmediato las solicitaremos oficialmente en la Conferencia sobre Desarrollo Sostenido de la ONU el próximo 21 de abril en Nueva York", afirmó hoy Bordon.

Las reacciones contra el anuncio de Bush trascendieron las fronteras europeas y alcanzaron otros puntos del planeta, como el Pacífico Sur y Oceanía.

El ministro australiano de Medio Ambiente, Robert Hill, aseguró que "sin apoyo de EE.UU. el Protocolo fracasará", mientras que Nueva Zelanda anunció su intención de pedir a Washington "que mantenga su compromiso con los intentos internacionales de desarrollar una respuesta efectiva al cambio climático".

Por su parte, el secretario general del Foro del Pacífico Sur, Noel Levi, indicó que "el anuncio es decepcionante".

Varios países, como España o Reino Unido, coincidieron también en recordar que EE.UU., con el 5 por ciento de la población mundial, es responsable de la cuarta parte de la contaminación atmosférica que se produce en el mundo.

El Tratado de Kioto —firmado por 65 países en 1997, pero sólo ratificado por Rumania— limita las emisiones de los gases causantes del efecto invernadero.

Según este pacto, Estados Unidos debe reducir hacia 2012 sus emisiones de dióxido de carbono, metano y otros contaminantes un 7 por ciento en relación con los niveles de 1990.