 Concluyó sin solución la reunión anual
FMI-BM
Importante intervención del Premier
de Barbados, en nombre del Caribe

WASHINGTON, 8 de octubre.-La reunión anual del Fondo Monetario
Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) terminó sin que los gobiernos del mundo
pudieran encontrar una solución a los problemas financieros que agitan a los mercados del
planeta.
El encuentro de varios días en Washington entre representantes de
182 países no arrojó resultados visibles a pesar de que Stanley Fischer, número dos del
FMI, anunciara que se había logrado un consenso sobre "los grandes ejes" de la
tarea que había que realizar.
AFP citó a Michel Camdessus, director general del Fondo, quien dijo
que "no hablamos solamente de países en crisis, sino de un sistema en crisis, que no
está suficientemente adaptado a los riesgos de globalización".
Por lo que se ha hecho público, no se vislumbra ninguna salida a la
situación, y el ministro indio de Finanzas, Yaswant Sinha, reveló que "al cabo de
cinco días de intensas discusiones o debates no sabemos todavía por qué el contagio (de
la crisis) continúa propagándose."
Una de las más importantes intervenciones fue la del primer
ministro de Barbados, Owen Arthur, quien reveló dramáticamente que "no hay nada que
nos dé esperanzas para el optimismo a corto o mediano plazo, excepto que sabemos en
términos generales los pasos que deben tomarse para evitar que esta crisis se transforme
en una catástrofe".
Arthur habló en nombre del Caribe en la reunión del FMI-BM en
medio de un inexplicable silencio por parte de los representantes de América Latina, y
aclaró, según AFP, que lo que no se tiene todavía es un sentido claro de que un
programa apropiado haya sido preparado y esté siendo implementado.
El orador anticipó que las medidas tomadas por las mayores
economías del hemisferio occidental para defenderse de la crisis levantan el espectro de
un empeoramiento de los niveles de vida en el centro y sur del hemisferio, como ya
ocurrió en Asia.
Arthur expresó que el Caribe apoya todo esfuerzo de los institutos
internacionales para ayudar a los países necesitados y urgió a Estados Unidos a aprobar
su cuota para el aumento del capital del FMI, a fin de que esa organización tenga más
recursos para hacer frente a la crisis.
En cuanto a la necesidad de reformar la llamada arquitectura del
sistema monetario y financiero internacional, dijo que el Caribe la acepta como urgente y
oportuna, pero insistió en que "debe incluir representación y participación de
todos nosotros."
"En esta era de verdadera interdependencia global, las maneras
importan tanto como las medidas", aseveró, para añadir que la práctica y las
políticas de la exclusión y del "diktat" deben cesar y la noción de
"asociación", a la que tanto se refieren el FMI y el BM debe hacerse realidad.
Asimismo, denunció la tendencia del FMI y el BM a tratar todos los
países con una misma receta, y luego añadió que"nosotros sentimos que ya es tiempo
de revisar los criterios de elegibilidad para recibir asistencia y el casi teológico
enfoque del diseño de programas por parte de estas instituciones". |