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 Reciclaje, cultura y sociedad
La estética de "lo feo" también convoca

Texto y foto: Jorge Ignacio Pérez
Muy próximos al congreso internacional Comunidad 98, nuestro diario
se acercó al espacio escénico Chekeré, un sitio vedadense al aire libre en el que, cada
sábado, el teatro de muñecos atrae decenas de niños.

Angelito Guilarte, a la derecha, junto al también
titiritero Severino Lafont.
Claró está, los pequeños llegan de la mano de sus padres y esto
hace suponer que ocurra allí un intercambio social, tratándose de un espacio informal,
por así decirlo, en contraposición con las otras reglas de una sala de teatro cerrada.
Lo curioso es que, movidos por un hecho artístico sostenedor de una estética muy
particular, algunos capitalinos prefieran consumir en el Chekeré la mañana del sábado,
teniendo en cuenta que hablamos de una masa poblacional no solo citadina sino, más que
eso, capitalina.
¿Es correcto hablar de comunidad en pleno centro de una urbe
cosmopolita, en la que, además, sería elemental no descartar la irrupción de modernos
juegos domésticos, así como la mayor cantidad de opciones recreativas que tienen los
pequeños en la calle con respecto a otras localidades rurales?
Lo anterior se viene discutiendo en estos últimos años, desde que
las instituciones culturales comenzaron a mezclarse con el barrio de una u otra manera a
lo largo de todo el país, ya sea mediante activistas de la UNEAC en los municipios o con
los programas de trabajo del Centro Nacional de Cultura Comunitaria, aunque también vale
destacar la iniciativa de agrupaciones artísticas, como Juglaresca Habana, que actúan en
diferentes puntos de la ciudad capital.
Según el concepto de Angelito Guilarte, fundador y animador
principal del espacio Chekeré, radicado en la esquina de J y 21, en el Vedado, si existe
un conglomerado de personas con iguales intereses y vida cotidiana puede identificarse una
comunidad:
"En el barrio hay una bodega, un punto de leche..., o sea,
diferentes conexiones cotidianas. La gente de la ciudad tiene la opción de ser o no
comunidad según convenga, y esa es la diferencia. De manera que el concepto se mueve,
cambia a partir de una simple razón que es el hecho socio-cultural, y es esto último lo
que permite hablar de comunidad."
El teatro, no sólo en nuestro país, históricamente ha sido una de
las más idóneas plataformas para conectar a la gente con la cultura, en sentido general,
y con muchas otras ramas del saber en particular. Guilarte, de Juglaresca Habana, denomina
a su proyecto artístico Tropatrapo, y, como lo indica el nombre, utiliza para la
construcción de sus muñecos materiales de reciclaje: telas viejas, sacos de yute, latas
oxidadas cuya forma original aprovecha para la composición a veces abstracta de una
marioneta.
En el diseño de sus títeres, lo figurativo desempeña un papel
secundario, y, según ha dicho el artista, sus muñecos están inspirados en la manera
impresionista de autores como Portocarrero. Se trata de un sentido estético que intenta
huir de lo preciosista a toda costa, y esta concepción plástica se aleja en buena medida
de la tradición titiritera inherente a nuestro país.
Precisamente -y esto es otro dato curioso-, Guilarte presenta
historias rurales y folclóricas en un contexto citadino, algo que ofrece otra dimensión
de la vida a los niños que asisten a sus funciones. Sus temáticas generales hablan sobre
el humanismo, el amor, la honestidad, el sentido de la verdad, la necesidad de la
alegría, la patria. Autores como Onelio Jorge Cardoso, Guillén, Dora Alonso y Bebo Ruiz
le acomodan para conseguir un argumento y luego adaptarlo a su representación escénica.
Junto a artistas invitados ocasionalmente y acompañado siempre del
joven titiritero Severino Lafont, Angelito Guilarte conoce los riesgos adicionales que
trae mantener un espacio fijo; o sea, hay que trabajar duro en pos de ampliar el
repertorio. Pero aun así le queda tiempo para atender a los vecinos y ayudarles a
resolver no solo problemas del alma. "En definitiva -dice el artista-, no pretendo
que el Chekeré sea solo un teatro. Este es un espacio donde mucha gente viene a
encontrarse". |