INTERNACIONALES

La visita del canciller italiano Lamberto Dini a nuestro país se inscribe en un contexto en que ambas partes consideran de importancia el proceso de desarrollo que han venido experimentando las relaciones bilaterales. En este ámbito se destaca la

Presencia de Cuba en Italia


MAURO CASAGRANDI

ROMA, 8 de junio.-El nombre de Cuba está en boca de todos, como nunca. No solo es un boom cultural, sino también turístico, político y sentimental.

Presente en todas las librerías del país, una de las casas editoras más importantes, Einaudi, publica la obra completa de Miguel Barnet; Feltrinelli vende por miles antologías de jóvenes poetas y narradores cubanos.

Si se quiere comprar música, están los compactos de Los Van Van, Pablito, Silvio, o la antología de Ray Cooder con los tres discos que ganaran el Grammy. También se pueden escuchar las muy buenas orquestas que actúan en varias ciudades italianas.

Cuba es hoy uno de los destinos turísticos más apreciados, confirmado por ser Italia el primer país emisor con 220 000 turistas previstos este año, existiendo agencias de viaje en todo el país. La propaganda está presente en todos los medios y si lo desea, puede volar en Cubana de Aviación, que en 1997 transportó 64 000 pasajeros y ahora tiene tres vuelos semanales desde Roma.

Aquellos que deseen disfrutar de un buen trago, ya el Habana Club comienza a ser conocido y preferido, gracias a su excelencia, una campaña publicitaria inteligente y un marketing adecuado.

De ser reconocido como cubano en cualquier calle, será objeto de espontáneas muestras de cariño y admiración y se sentirá muy orgulloso de serlo, pues de la Isla se habla mucho: ya que si Fidel va a Ginebra todo el mundo se entera, y está atento a las verdades que la Revolución es capaz de plantear ante los gobiernos del mundo, gracias a su heroísmo, a su resistencia tan admirada.

En realidad todo esto comenzó cuando "Cuba se abrió al mundo" el Primero de Enero de 1959, momentos en que la comedia italiana irrumpía en los cines cubanos con películas tan populares como Seducida y abandonada, Divorcio a la italiana y otras, que hicieron muy populares en Cuba a Marcelo Mastroianni, Alberto Sordi, Ugo Tognazzi, entre otros grandes.

En el séptimo arte, el neorrealismo italiano fue escuela primerísima para figuras como Gutiérrez Alea, Alfredo Guevara, Julio García Espinosa...

En el comercio, fue esa la época en que se empezó a importar a Italia el café cubano, los mariscos... Mientras, desde Italia llegaban a la mayor de las Antillas fertilizantes, Alfa Romeo, Fiat y tantos otros productos industriales, incluyendo fábricas (una de las primeras fue la Vita Nuova), al tiempo que se hacían tan populares las pizzas y espaguetis.

Por su parte, las relaciones oficiales entre los dos gobiernos también han mejorado mucho. Prueba de ello es la visita del canciller de Italia, Lamberto Dini, primer ministro de Relaciones Exteriores de un país de la Unión Europea que llega a Cuba en muchos años, y el primer canciller italiano en hacerlo, ello en difíciles momentos para Italia, pues se discuten reformas a la Constitución.

Durante su estancia, pasará revista a varios e importantes acuerdos intergubernamentales que ya existen: cultural, de cooperación cinematográfica, turístico, de promoción y protección de inversiones, de aeronáutica civil y aquellos que están en el tapete, por ejemplo el que evitará la doble imposición de las empresas mixtas italo-cubanas.

Naturalmente, se tratará de incrementar las relaciones en lo posible, sobre todo en el sector económico, teniendo en cuenta el fuerte interés de la industria italiana en Cuba. También con las universidades, la salud pública, el hermanamiento entre ciudades, colaboración de reestructuración de áreas históricas y otros.

Pero si esta es la visita italiana de más alto nivel gubernamental a Cuba, importancia fundamental en las buenas relaciones la tuvo el éxito de la estancia del Presidente Fidel Castro en Italia, en ocasión de la Cumbre Mundial de la Alimentación, en 1996, momento en que fue recibido por el presidente de la República de Italia, Oscar L. Scalfaro; el primer ministro, Romano Prodi, y el propio canciller Dini.

A ello se sumó poco después, en diciembre de 1997, la llegada del Ministro de las FAR, General de Ejército Raúl Castro, durante un tránsito por Roma, en el que fuera recibido por la Cancillería italiana.

Cuba acoge, firme en sus principios, a las autoridades italianas, con cariño y respeto, de igual forma en que éstas lo han hecho en estos años hacia la posición que mantiene Cuba.


|Home|Internacionales|Nacionales|Deportes|Cultura|E-mail|