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Los hombres también ganan clase A
Carlos González Rego
Enviado especial de la AINCERDEÑA, Italia.-Los judocas cubanos acaban de reafirmar aquí que 1998 es su gran año. Primero fue la actuación sin precedentes en el circuito europeo clase A de principios de 1998 y ahora en esta Isla, después de siete años, reaparecen como ganadores del prestigioso trofeo Guido Sienni.
Poulot volvió a ser noticia.
Dos medallas de oro, una de plata y otra de bronce le dieron a la mayor de las Antillas el primer puesto por países en un torneo en el que intervinieron 50 naciones representando a 86 equipos, en los cuales se alistaron varios medallistas olímpicos, mundiales y del recién finalizado campeonato europeo.
En este Super Clase A, Manolo Poulot además de vencer en los 66 kilogramos, logró el pergamino de más técnico del certamen. Y estuvo tan fuerte ese peso que el laureado brasileño, Henrique Guimaraes (bronce olímpico en Atlanta), tuvo que despedirse sin medallas.
Yosvani Despaigne, ganador en 90, acaparó la atención de los aficionados aquí. Obtuvo cuatro calificaciones de Ippón en cinco salidas al tatami. La de plata cayó en el pecho de un debutante en estas lides, Geovanne Kessel (100), mientras el bronce fue al pecho de Angel Vladimir Sánchez (más de 100).
Se esperaba más de Yordanis Arencibia (60), pero esta vez el joven de 17 años quedó solo en el lugar 32.
Ellos estarán los días 16 y 17 próximos en Camagüey, sede del José R. Rodríguez in memoriam, junto al conjunto elite femenino, que lo hará en el Judoguis Dorados en la misma ciudad.