 Ante la próxima zafra
Parte del tiempo que se pierde se soluciona hoy
En marcha movimiento encaminado a eliminar en estas reparaciones los
problemas que originan roturas e interrupciones operativas o, al menos, aliviarlos

Juan Varela Pérez
La inconformidad con los niveles del llamado tiempo perdido
industrial en la pasada zafra -casi del 10 por ciento- ha motivado que el propio Ministro
del Azúcar apoye, calorice y estimule un movimiento emulativo surgido en el central
Habana Libre, encaminado a poner en cero ese indicador.
La calidad y buena terminación de las reparaciones harán posible probar y
afinar para autorizar la arrancada.
Las horas-tándemes no aprovechadas en el proceso fabril por las
paradas que ocasionan las roturas e interrupciones operativas obedecen, por lo general, a
reparaciones de pobre calidad, falta de exigencia y de calificación, deficiente
preparación del personal, entrada tardía de algunos abastecimientos e ingenios no
terminados, ni probados y que, sin embargo, inician la molienda.
El colectivo del Habana Libre, complejo de histórica eficiencia y
estabilidad moledora, considera que los males que generan ese fatal comportamiento pueden
tener remedio y hasta cura radical. Así lo manifestó el ingeniero Carlos Carvajal, su
director.
Imposible que una zafra marche bien si a la lluvia, la humedad y
otras limitaciones en el abasto cañero, se les suman las imprecisiones de quienes
incumplen las normas de mantenimiento y operación.
Precisamente en este mes comienza en grande la etapa de reparaciones
en la industria y toda la maquinaria, ocasión ideal para rectificar errores y poner en
práctica las orientaciones que obran en poder de los jefes de área y de brigadas.
Especial atención deben tener, en sus ingenios críticos, aquellas
provincias -Holguín entre ellas- que acumularon en la campaña anterior un elevado tiempo
perdido. Hay que recordar siempre que no hay nada más parecido a la zafra que una carrera
de 100 metros planos: quien no arranca bien, no puede arreglar la carrera en el camino.
A veces es peligroso confiar en los promedios que son, en
definitiva, artificios matemáticos. Hay que analizar profundamente los resultados de los
centrales peores, pues algunos están muy por encima de los valores nacionales en ese
medidor.
Tanto en el balance anual del Ministerio del Azúcar -se evaluaron
críticamente los resultados de la zafra anterior- como en el consejo ampliado de
Matanzas, se ratificó que retornan las inspecciones para certificar si, en verdad, el
complejo está listo.
En la pasada campaña 61 centrales comenzaron con atrasos y
abundaron los ingenios que abrieron capacidades sin haber concluido las reparaciones. Los
análisis probaron que hubo falta de rigor, de exigencia y superficialidad, a veces
falsamente estimulados por el interés en cumplir un calendario de arrancada.
Aparecen en el grupo de los complejos ineficientes los de más alto
tiempo perdido industrial. En todos -por orientación del Ministerio del Azúcar- se ha
desarrollado un proceso (aún no ha terminado) de base para elaborar un programa realista,
dinámico y objetivo, capaz de transformar la situación y abandonar la lista negra de los
que comprometen la zafra. Con los recursos disponibles, se coincide, se puede hacer mucho
más y en estas reparaciones podrá demostrarse.
Hace falta crear condiciones para que el resto de las provincias
siga el camino de Sancti Spíritus que, sumadas las roturas e interrupciones, no perdió
el 4 por ciento del tiempo.
Al "desafío" del Habana Libre han respondido ya el Patria
o Muerte (avileño); Reemberto Abad Alemán (espirituano); el Antonio Sánchez
(cienfueguero) y el Manuel Tames (guantanamero)
¿Cuántos más se sumarán a esta iniciativa?
Si queremos cumplir con el 80 por ciento de la norma potencial en la
próxima zafra hay que disminuir el tiempo perdido. No hay otra alternativa.
La vida nos enseña que el tiempo perdido es un aliado indeseable de
la zafra por el saldo negativo que deja. Pero no es infalible ni podemos acostumbrarnos a
vivir con él. |