Corea Democrática cumple 50 años

Coraje y capacidad creadora

ARNALDO MUSA

Laboriosidad, tenacidad y fidelidad, he ahí los rasgos característicos de la República Popular Democrática de Corea.

Pocos pueblos como el coreano han tenido que soportar tantas vicisitudes durante su existencia, algunas de ellas naturales, como en tiempos recientes, pero la mayoría provocadas por la naturaleza inhumana de aquellos que hasta hoy atentan contra su modo de ser.

Creo, sinceramente, que la decisión de construir el socialismo con la primordial utilización de sus propias fuerzas para enfrentar las dificultades, le ha dado un sello peculiar y valedero a esa nación hermana.

Las desgracias provocadas y las naturales fueron aprovechadas por el imperialismo y sus seguidores en la región para tratar de imponerle condiciones, y hasta lanzar ultimátum contra Corea Democrática.

Pero ni con métodos violentos, ni con argucias y sutilezas, han podido evitar que la construcción socialista se consolide y desarrolle allí cada día; ese quehacer constituye el verdadero poderío de este pueblo del norte, tan brutalmente separado del sur por las tropas de Estados Unidos y el establecimiento de un gobierno acólito en Seúl.

Bajo la dirección de Kim Il Sung, fue derrotado el dominio colonial japonés y se accedió a la independencia, tras lo cual fue fundada la República, hace 50 años.

Corea Democrática soportó casi de inmediato una guerra de agresión y destrucción por parte del imperialismo norteamericano, mientras llevó a cabo transformaciones radicales tendentes a garantizar las bases de la soberanía nacional y la construcción del socialismo. Todo esto sin dejar de hacer esfuerzos para lograr la reunificación pacífica del país, generalmente respondidos con provocaciones, intensificación de las actividades de espionaje, y sucesivas y masivas demostraciones de fuerza militar, que se han mantenido hasta estos días.

Fue el Presidente Kim Il Sung quien propuso la celebración de conversaciones político-militares al más alto nivel, la reducción de las fuerzas armadas, detener la carrera armamentista, convertir la zona desmilitarizada, a lo largo de la Línea de Demarcación Militar, en una región de paz, y el cese de los ejercicios bélicos.

En fin, la disminución de la confrontación, que promovería la comprensión de ambas partes para fomentar la cooperación multilateral entre el Norte y el Sur.

Además, la RPDC aceptó conversar con Sudcorea en igualdad de condiciones, y pidió que Estados Unidos respete los acuerdos bilaterales y, sobre todo, que desaparezcan las tropas y ojivas nucleares norteamericanas de Corea del Sur.

Las justas proposiciones de Kim Il Sung, ahora sostenidas por Kim Jong Il, para aliviar la tensión, prevenir la guerra y lograr la reunificación del país, cuentan con el entero apoyo de los hombres honestos del mundo.

Pero Estados Unidos, pese al fin de la guerra fría, prosiguió su política militarista hostil en Asia y sus maniobras militares en la península coreana enfiladas contra la RPDC. Y aprovecha factores de todo tipo para tratar de borrar el ejemplo de esta república ya cincuentenaria.

El imperialismo no ha cejado en su empeño de eliminar la tenacidad y firmeza de un pueblo que prosigue en la heroica tarea de completar la victoria contra la guerra de agresión norteamericana con el heroísmo no menos importante del trabajo abnegado y cotidiano.

En este aniversario 50 de la República Popular Democrática de Corea, Cuba apoya su sabia política de reunificación y reitera sus sentimientos revolucionarios y de hermandad hacia su pueblo, viva muestra de coraje y capacidad creadora.

Destacan reelección de Kim Jong Il como presidente de la Comisión Nacional de Defensa

El embajador Kim Kil Hwan calificó de acontecimiento histórico el aniversario 50 de la fundación de la RPDC y la reelección de Kim Jong Il como presidente de la Comisión Nacional de Defensa. En conferencia de prensa en nuestra capital, el diplomático señaló que la Asamblea Popular Suprema reconoció los méritos del máximo dirigente coreano por más de 30 años en el trabajo de los órganos políticos y militares coreanos. De hecho, el reelegido Presidente de la Comisión de Defensa Nacional asume la máxima dirección política, militar y económica, luego de modificaciones realizadas a la Constitución. Posteriormente, Kim Kil Hwan y la vicepresidenta del ICAP, Eva Seoane, destacaron, en el acto central por los festejos, los fraternales lazos que unen a Cuba y la RPDC, los méritos históricos de Kim Il Sung y la decisión del pueblo coreano de superar todos los obstáculos y seguir construyendo el socialismo.