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 ¿Qué es el Parlamento europeo?

EDUARDO PERERA GOMEZ
Del Centro de Estudios Europeos
El Parlamento Europeo (PE) se ha
mostrado tradicionalmente como una de las instituciones
de la Unión Europea (UE) más preocupadas por las
relaciones con América Latina. En este contexto, Cuba no
ha sido una excepción.
Baste destacar que, desde
principios de los sesenta, el PE ha adoptado unas 400
resoluciones sobre la región, incluida una veintena
sobre Cuba. Los temas abordados van desde las cuestiones
relacionadas con el desarrollo y la economía, los
derechos humanos y la democracia, los aspectos sociales y
los vínculos con la UE hasta elementos comerciales, de
ayuda humanitaria y otros numerosos asuntos.
Particularmente, las relaciones de
Cuba con el PE tienen lugar a través de un diálogo que,
no exento de lógicas diferencias de enfoque, pero
también con coincidencias importantes-el rechazo al
bloqueo norteamericano, entre otras- busca el
entendimiento recíproco. Este diálogo se ha manifestado
en varias dimensiones: desde los encuentros bienales en
el marco de las Conferencias interparlamentarias
PE-PARLATINO, hasta el intercambio de visitas oficiales.
Así, no pocos eurodiputados de diversas tendencias
políticas han visitado la Isla para sostener encuentros
con las autoridades cubanas y participar en seminarios y
talleres. De otra parte, varias personalidades cubanas
como el presidente de la Asamblea Nacional del Poder
Popular, Ricardo Alarcón, y la viceministra de
Relaciones Exteriores, Isabel Allende, han correspondido
a invitaciones del PE, en 1994 y 1995, respectivamente.
Es en este marco de continuidad de los vínculos
bilaterales que se insertó la reciente visita del
canciller cubano, Roberto Robaina, a Bruselas, invitado
por las comisiones de Desarrollo y Relaciones Económicas
Exteriores y por la Delegación para las relaciones con
los países de América Central y México del PE.
UNA ASAMBLEA MULTINACIONAL.
Desde 1995, año en que se produjo
la última ampliación de la UE, el PE cuenta con 826
diputados, repartidos según cuotas nacionales que toman
como base la magnitud de población de cada uno de los
quince Estados miembros. Los así llamados eurodiputados
son electos por sufragio universal, en comicios que se
efectúan con una periodicidad quinquenal en cada uno de
los países integrantes de la UE. En el hemiciclo donde
secciona en plenario, sin embargo, estos diputados no se
agrupan por su procedencia nacional, sino atendiendo a
las fuerzas políticas o coaliciones que representan. De
hecho, las reglas de funcionamiento del PE permiten la
organización de grupos políticos en su interior,
atendiendo a determinados requisitos de composición
numérica y origen.
Como en el caso de los
parlamentarios que funcionan a nivel nacional, el PE
cuenta, además, con una estructura formada por
comisiones permanentes de trabajo y subcomisiones,
integradas por representantes de varios grupos
políticos.
El PE cuenta además con un
conjunto de delegaciones para las relaciones con terceros
países. En el caso de América Latina funcionan dos
estructuras de esta naturaleza: la delegación para las
relaciones con los países de América del Sur y la
delegación para las relaciones con los países de
América Central y México, que atiende también los
vínculos con Cuba.
En la práctica, todas estas
estructuras son las encargadas de presentar a los grupos
políticos, a otras comisiones y al plenario, informes
sobre determinados temas que derivarán en resoluciones
del Parlamento. Estas resoluciones, que no son
obligatorias para el resto de las instituciones
comunitarias, tienen, sin embargo, un valor político
indiscutible al ser fruto de la decisión mayoritaria de
los representantes electos por la población de los
Estados miembros.
EL PARLAMENTO EUROPEO Y CUBA
Las relaciones entre Cuba y el PE
forman parte indiscutible de los vínculos de nuestro
país con la UE.
Las diferencias de interpretación
sobre la realidad cubana no han sido obstáculo para la
existencia de un diálogo sostenido con diversas
estructuras del PE y con numerosos eurodiputados de
variadas tendencias. De hecho, y a pesar de sus
limitaciones reales en el terreno de la toma de
decisiones dentro de la UE, el PE tiene, como
institución comunitaria, una relevancia política
particular, y un grado no despreciable de influencia.
Por otra parte, es necesario
destacar que esta institución ha abogado reiteradamente
ante la Comisión Europea y el Consejo de Ministros de la
UE por el desarrollo de los vínculos de cooperación con
Cuba, a la vez que ha rechazado de modo permanente la
política norteamericana de bloqueo contra la Isla.
El carácter heterogéneo del PE
incide en que las resoluciones que adopta, especialmente
si se refieren a temas polémicos, obedezcan a fórmulas
de consenso y compromisos entre las variadas tendencias
representadas por los grupos políticos y su composición
interna.
Significativamente, sin embargo, en
el diferendo de la UE con Estados Unidos por el carácter
extraterritorial de la Ley Helms-Burton, el PE se ha
mostrado como la institución comunitaria que ha
mantenido con más firmeza posiciones mayoritarias, a la
vez que un nivel de debate profundamente incisivo. A modo
de ejemplo, entre marzo de 1996 y septiembre de 1997, el
PE adoptó cuatro resoluciones referidas a este tema, y
que fueron aprobadas por una cifra que oscila entre cinco
y siete grupos en cada caso, incluidos los tres mayores y
de tendencias diferenciadas: Grupo del Partido de los
Socialistas Europeos, Grupo del Partido Popular Europeo y
Grupo del Partido Europeo de los Liberales, Demócratas y
Reformistas.
En este contexto, y atendiendo a
los momentos actuales, en que los vínculos entre Cuba y
la UE buscan nuevas fórmulas de concreción y
desarrollo, la relación con el PE contribuirá a una
mejor comprensión de la realidad cubana en Europa y a la
evaluación de diferentes vías para redimensionar los
lazos de cooperación bilaterales.
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