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Producción hortícola intensiva
Con poco ruido, mucho verde
Raisa Pagés
Un colega me preguntó: ¿Un rendimiento promedio anual de 20 kilogramos de hortalizas por metro cuadrado en organopónicos es óptimo? Y añadió: Parece poco.
Existen variedades de lechuga posibles de cultivar en el verano. En el organopónico de Boyeros y Camagüey, en la capital, se desarrolla bien, como se aprecia en la foto, aun con las altas temperaturas de estos días.
Sin embargo su duda fue despejada con la siguiente reflexión: eso equivale a 200 toneladas por hectárea. El pasado año el rendimiento promedio del país -en organopónicos- fue de 19,57 kilogramos por metro cuadrado. Si lo llevamos a toneladas por hectárea son 195, lo cual significa obtener 52 338 quintales por caballería, algo jamás logrado en producciones a gran escala ni aun con los más modernos y eficientes sistemas de riego.
Comentaba, además, con el curioso colega que, cuando un agricultor obtiene 5 000 quintales por caballería de pepino en un sistema de riego de pivote central -puede abarcar en su irrigación circular hasta cinco caballerías-, recibe un estímulo por ese buen rendimiento, adecuado para ese tipo de agricultura a gran escala. Sin embargo, en la producción de ese mismo vegetal en organopónico se puede lograr 10 veces más que lo referido en el ejemplo anterior.
Existen unidades que alcanzan -según la conversión explicada anteriormente- más de 60 000 quintales por caballería al año, como son los casos de los organopónicos gigantes de la DAAFAR, o Las Marianas y el Celia Sánchez, ambos de Villa Clara. También hay otro grupo de centros sobresalientes -entre grandes, medianos y pequeños- cuyos rendimientos representan más de 100 000 quintales por caballería.
Según especialistas del Instituto de Investigaciones de Agricultura Tropical (INIFAT), que es el centro científico rector de la agricultura urbana, los organopónicos de menos de 1 000 metros cuadrados son los más eficientes, ya que son más fáciles de regar y manipular agrotécnicamente.
Es más viable mantener la fertilidad del sustrato, pues de su riqueza en materia orgánica y en otros elementos, dependen los altos rendimientos por metro cuadrado.
Precisamente la calidad del sustrato es uno de los puntos débiles actualmente para aumentar los rendimientos porque condiciona, además, la buena capacidad de aireación y la retención de la humedad en el suelo.
La fabricación local de compost, biotierra o humus de lombriz posibilita que las plantas soporten mejor las condiciones climáticas adversas.
Aunque algunos argumentan que es compleja la lombricultura, la UBPC Maniabo, de Las Tunas, demostró que, a partir de las excretas de su rebaño vacuno -unas 3 300 cabezas- pudieron elaborar mil toneladas de humus, un material excelente para el mejoramiento de los sustratos de los organopónicos.
SURTIDO PRIMAVERAL
Ahora que estamos en la estación primaveral -aumentan las temperaturas-, los especialistas del INIFAT recomiendan la siembra de habichuelas, pepino, remolacha, zanahoria, cebollino, lechuga -a altas densidades-, así como rábanos intercalados con acelga china. También se puede incrementar el fomento del pimiento, utilizando la variedad Verano 1. En el caso de los huertos intensivos el surtido es similar, aunque puede añadirse la siembra de berenjena, quimbombó y ají chay.
En la etapa de abril-junio se cultiva, además, con buenos resultados, la espinaca de Baracoa, cilantro o culantro, manteniendo estos vegetales intercalados con variedades de mayor porte -como el ají y la habichuela- para crearles un sombreo natural.
El mito de que sólo en invierno se pueden producir abundantes hortalizas, va perdiendo espacio en la misma medida en que se fortalece la cultura hortícola en nuestro país, basándose en métodos y tecnologías intensivas.
Pero como aún falta mucho para satisfacer, en todo el país, las necesidades de vegetales de los cubanos, prefiero no divulgar compromisos productivos para el verano. En este caso hay que invertir el refrán, para no fomentar falsas expectativas: con poco ruido, mucho verde.
¿QUE NOS APORTAN LAS HORTALIZAS?
Son ricas en vitaminas y minerales importantes para el buen funcionamiento del organismo humano. Aportan fibras a la alimentación, lo cual favorece la digestión y algunas nos proveen de proteínas.
VITAMINA A (esencial para la integridad de las mucosas y se necesita para la visión, sobre todo en lugares con luz poco intensa. La falta de esta vitamina produce lesiones de piel y ojos y disminuye la resistencia a la infección). Está presente en las espinacas, acelgas, perejil, tomates, zanahorias, pimientos, rabanitos y calabaza.
VITAMINA B (el complejo vitamínico de este tipo guarda relación con múltiples funciones del organismo humano. La B-1 actúa en el metabolismo de los hidratos de carbono. Su deficiencia origina el Beriberi. La B-2 interviene en los procesos oxidativos del organismo y guarda relación con las medidas corporales, la intensidad del metabolismo y el crecimiento. Su deficiencia produce lesiones en las mucosas. La carencia de B-6 puede ser causa de anemia. Mientras que la B-12 es esencial para el funcionamiento normal de las células, en particular la médula ósea, sistema nervioso y tubo digestivo). Está presente en el berro, ajo puerro, coliflor, tomates, habichuela, zanahoria y en casi todos los vegetales de hoja.
VITAMINA C (posibilita la formación de los tejidos y la buena cicatrización, además de proveer de resistencia a la infección). Se encuentra en pimientos, brócoli, perejil, berro, tomat, coliflor, repollo, acelga, apio y espinaca.
VITAMINA D (aporta el calcio necesario para formar y mantener fuertes los huesos). Está presente en los pimientos y el sol es una gran fuente de este tipo de vitamina.
MINERALES CONTENIDOS EN LAS HORTALIZAS
HIERRO (es un contribuyente esencial de la hemoglobina y diversas enzimas. Su deficiencia genera anemia). Está presente en el perejil, remolacha, berza, repollo, tomates y en todas las verduras verdes oscuras.
CALCIO (formación de huesos, dientes, buen funcionamiento del sistema nervioso y muscular, coagulación de la sangre y defensa de infecciones. Es muy necesario durante el crecimiento, embarazo y lactancia). Lo contiene la berza, habichuela, zanahorias, tomate y verduras verdes oscuras
FOSFORO (formación de tejidos y regulación de las funciones del cuerpo). Está en perejil, berza, espinaca y acelga.
NOTA: Agradecemos la colaboración recibida para este trabajo periodístico del valioso material titulado Lo que no debes olvidar para obtener altos rendimientos en la agricultura urbana, elaborado por los doctores en Ciencias Agrícolas Adolfo Rodríguez Nodals, Nelson Companioni, Elizabeth Peña, Ricardo Cuadra y Míriam Carrión, el cual se hará llegar a todos los municipios del país.
También utilizamos como fuente la entrevista con la doctora Ana Luisa Landa Toimil, quien se asesoró con el Tratado de Medicina Interna Cecil. Tomo II. Volumen 1.