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Jóvenes trabajadores
se preparan para ingresar
a las universidades
Pastor Batista Valdés
LAS TUNAS.-La comprensión que muestran las administraciones y la receptividad y ayuda por parte de los centros universitarios, continúan favoreciendo este año la actual etapa de repaso y consolidación de conocimientos que vencen aquí alrededor de 70 trabajadores tuneros (y miles en todo el país), con vistas a su presentación a los exámenes de ingreso para optar por estudios de nivel superior.
Se trata, como explica Alina Cordoví, diputada al Parlamento y miembro del Secretariado Provincial de la CTC aquí, de la facilidad que desde 1981 ofrece el Estado cubano mediante el Decreto 91 (Ministerio de Trabajo, Educación Superior y CTC), para que unos 250 jóvenes trabajadores, menores de 30 años y procedentes de todos los sectores y rincones del archipiélago, puedan superarse profesionalmente mediante su incorporación como estudiantes a distintas especialidades universitarias.
Por esa vía pueden permanecer durante cinco años a tiempo completo en las aulas, como los demás jóvenes del curso regular diurno, etapa en que continúan percibiendo íntegramente su salario (si es inferior a los 200 pesos) o el 90 por ciento, si está por encima de esa cantidad.
La aprobación de los jóvenes que hoy se preparan aquí en el centro Vladimir Ilich Lenin con vistas a los exámenes de ingreso (y de los que lo hacen con igual propósito en todas las provincias) es el resultado de un riguroso y colegiado trabajo por parte de una comisión integrada por representantes de los ministerios de Educación, Educación Superior, del Trabajo y Seguridad Social, capacitadores de determinados organismos y jubilados del sector educacional, entre otros.
Aun cuando se ha generado un mayor interés en todo el país, según opina Enia Borrego, funcionaria investigadora del Departamento de Educación de la CTC nacional, todavía no son suficientes la divulgación y el conocimiento en la base acerca de este proceso.
La experiencia, en cambio, confirma claramente dos realidades: cuando se organiza bien el trabajo y se da a conocer adecuadamente este Decreto, miles de jóvenes manifiestan su interés por acogerse a él, y en segundo lugar, quienes finalmente lo logran, por regla general reciprocan con su actitud y resultados ese premio que el Estado sitúa en sus manos.