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Talleres ferroviarios
Trabajan para reparar
20 locomotoras
en cuatro mesesLa última de ellas debe entrar a prestar servicio en abril. Mejorarán un tanto la disponibilidad de equipos
Emilio del Barrio Menéndez
Los trabajadores de los talleres de la Unión de Ferrocarriles de Cuba tienen ante sí una tarea de incuestionable importancia: reparar 20 locomotoras en los primeros cuatro meses de este año.
Las condiciones se preparan para si llegan a tiempo los recursos, terminar el año con 62 locomotoras reparadas.
Recursos materiales para ello tienen en sus instalaciones, entonces el resto queda en sus manos, lo que es igual a decir trabajo abnegado con alta calidad y eficiencia desde todos los puntos de vista.
Todo parece indicar que la tradicional condición de los talleres ferroviarios comienza a reverdecer de nuevo. Van teniendo con qué trabajar. El segundo semestre de 1997 transcurrió a "todo tren", singularidad la cual se mantiene en el inicio de año.
En este plan de reparación se involucran tres talleres de manera directa: Camagüey, Ciénaga -en Ciudad de La Habana- y Morón, en Ciego de Avila; sin embargo, muchas de las 21 unidades de la Empresa de Talleres Ferroviarios, de una u otra formas, se suman a la tarea, ya sea por la vía de fabricación de piezas, fundición de elementos o restauración de partes y piezas.
De acuerdo con el comportamiento en la llegada al país de un importante monto de recursos ya contratados o en vía de ello, el año pudiera cerrar con 62 locomotoras reparadas. Fuerza de trabajo calificada y tradición laboral existen, al igual que medios técnicos e instalaciones.
En los predios ferroviarios hay optimismo en cuanto a la llegada a tiempo de los recursos necesarios para completar la máquina número 62, de ahí que se preparan las condiciones organizativas y se garantizan las producciones cooperadas para no perder ni un solo minuto. De cerrarse el año con 62 locomotoras reparadas, 1999 comenzará con una situación bastante favorable para enfrentar los compromisos del ferrocarril con la economía y la población.
De por sí las 20 locomotoras que deberán incorporarse al servicio en el transcurso de los cuatro primeros meses constituyen un estimable aporte para la elevación del estado técnico del parque tractivo, y por tanto para la disponibilidad de medios para cumplir con las misiones del ferrocarril.
Paralelamente en otros talleres se labora en un programa de reparación de vagones de carga, el cual contempla varios centenares de unidades entre los que ocupa un papel preponderante, por su importancia económica, la restauración de casillas para fertilizantes.
De tales medios deben quedar listos 150 para inicios del segundo semestre, labor que se acomete con la colaboración del MINBAS y el MINAGRI. Con ellos se sustituirá al camión en el acarreo de una parte muy importante del fertilizante, mucho menos costoso.
De igual forma se reparan tanques-cisternas, unos 160 de ellos, casillas para carga general, silos para cementos, entre otros medios de transportación de cargas.
A su vez se contemplan trabajos en coches para viajeros, aunque en magnitud moderada, según los recursos materiales y financieros con los cuales se cuenta.
Unida a las posibilidades productivas de los talleres ferroviarios para este año, muy superiores a períodos anteriores, y a la disposición de laborar con alta calidad, existe la resolución de laborar con toda la eficiencia económica posible a partir, fundamentalmente, de una importante reducción de los costos indirectos y del incremento de la productividad.