 Fidel ante el Parlamento sudafricano
El milagro político de unidad, reconciliación y paz de
Sudáfrica, bajo la dirección de Nelson Mandela, quizás llegue a ser un ejemplo sin
precedentes en la historia
Condecorado el Comandante en Jefe con la Orden de la Buena
Esperanza, Gran Clase, Gran Cruz

ELSON CONCEPCION
Enviado especial de Granma
CIUDAD DEL CABO, 4 de septiembre.-El Comandante en Jefe Fidel Castro
fue condecorado esta noche por Nelson Mandela, con la Orden de la Buena Esperanza, Gran
Clase, Gran Cruz, máximo reconocimiento que otorga el gobierno de Sudáfrica.
Usted ocupa un lugar especial en los corazones de millones de
sudafricanos, y Sudáfrica abre los brazos para ampliar las buenas relaciones entre
nuestros dos países, manifestó Mandela minutos antes de colocar en el pecho de Fidel la
banda con la Gran Cruz.

Fidel y Mandela se abrazan durante la ceremonia de
condecoración al Comandante en Jefe.
Entre los argumentos leídos, que justifican la condecoración, se
puso de manifiesto la gratitud de Sudáfrica a Fidel y a Cuba por su contribución a la
lucha contra el apartheid.
Fidel agradeció, en nombre del pueblo cubano, el habérsele
entregado esta alta distinción, y dijo que "seguiremos juntos hasta la victoria
siempre".
Luego el Comandante en Jefe brindó por Mandela, por Sudáfrica, por
Africa y por todos los pueblos hermanos del mundo.
EN LA CASA PRESIDENCIAL
En la primera jornada de la visita oficial que realiza el Presidente
Fidel Castro a Sudáfrica, fue recibido en la Casa Presidencial de Ciudad del Cabo, por el
mandatario anfitrión, Nelson Mandela.
Aunque la mañana era fría y lluviosa, ambos dirigentes bajaron a
los floridos jardines, caminando por calles interiores adoquinadas con madera, y se
dirigieron hasta un numeroso grupo de pobladores cercanos que habían llegado hasta la
parte posterior del edificio y quisieron dar la mano y saludar a Fidel y al Presidente
sudafricano.
Luego, en el interior de la Casa Presidencial, Mandela tomó del
brazo a Fidel y lo condujo hasta un local donde se reunieron de manera privada, e
intercambiaron regalos.
DIA HISTORICO EN EL PARLAMENTO
El Parlamento sudafricano sesionó de manera especial este viernes
para recibir y oír al Presidente de Cuba, en lo que luego sería calificado por más de
un parlamentario como "día histórico".
Fidel, acompañado por Mandela, atravesó de un extremo a otro la
amplia sala, mientras que centenares de diputados e invitados puestos de pie, aplaudían y
gritaban Fidel, Fidel; Cuba, Cuba, Viva Cuba.
El discurso del Comandante en Jefe por su contenido, lo medular de
los razonamientos expuestos, el conocimiento que refleja sobre la realidad de Sudáfrica,
Africa y el mundo en general, causó un impacto que, según muchos de los legisladores,
nunca se había percibido en ese recinto.
Para que se tenga una idea de la forma en que los presentes
aceptaron las palabras de Fidel, en 33 oportunidades lo interrumpieron para aplaudirlo.
Otro detalle al respecto tiene que ver con la atención que el
Presidente Mandela prestaba a las palabras del mandatario cubano, y que en varias
oportunidades, cuando Fidel terminaba una frase sobre algún asunto, Mandela decía: Así
es, así es; y el Comandante en Jefe, haciendo una pausa, aceptaba la
"interrupción" y sonreía.
La diputada Peters, del partido Congreso Nacional Africano (ANC),
respondió a las palabras expresadas por Fidel, con un reconocimiento a Cuba y al
Comandante en Jefe, por su contribución a la lucha de los pueblos africanos, la victoria
de Angola contra las tropas sudafricanas, la independencia de Namibia y el fin del
apartheid.
Pero si emocionantes fueron los minutos que duró el discurso del
Presidente cubano, la despedida en el Parlamento tuvo su matiz singular, pues todos los
diputados e invitados, puestos de pie, cantaban a coro: Fidel, el único; Fidel, el
único, mientras movían sus cuerpos en un ritmo contagioso y expresiones en lengua
afrikans, hablada por la población mayoritaria de este país. |